Desde el Colegio de Farmacéuticos Marina Etcheún rechazó la desregulación que impulsa el Gobierno de Javier Milei.
El Gobierno nacional trabaja en un nuevo paquete de desregulación económica que modifica cómo y dónde se venden los medicamentos en la Argentina.
El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger, busca reemplazar a la ley 17.565 que regula el ejercicio de la profesión farmacéutica y la habilitación y control de las farmacias en todo el territorio nacional.
“Parece mentira, otra vez lo mismo. Evidentemente hay un interés por no solamente sacar los medicamentos de la farmacia de venta libre, sino de no cuidar la salud”, expresó esta mañana en diálogo con Radio Altos desde el Colegio de Farmacéuticos de Bahía Blanca Marina Etcheún.
Recalcó que si desde hace décadas se dispuso que los medicamentos se vendan en farmacias fue porque se estaba poniendo en riesgo la salud de la población al permitir que cualquier comercio los ofrezca.
Hizo una fuerte defensa de que el medicamento es un bien social, no una mercancía “que puede venderse en cualquier lado y bajo la supervisión de nadie”.
En cuanto a los riesgos de desregular al sector, mencionó la posibilidad de que los medicamentos sean falsificados. “Ya tuvimos casos de muerte incluso con medicamentos falsificados. Lo mejor que te puede ocurrir con un medicamento que no es legítimo es que no te haga efecto, pero si en la adulteración ponen sustancias que son tóxicas para el organismo, lo que ocurre es la muerte”, advirtió.
Recordó que en 2023 la gestión libertaria ya había intentado desregular la profesión farmacéutica. Había incluido en el DNU 70 una serie de cambios, que luego la Justicia rechazó. La Confederación Farmacéutica y otros colegios farmacéuticos del país habían presentado una medida cautelar que fue aceptada y se frenó el intento de desregulación: “La Justicia decidió que los medicamentos sigan estando en la farmacia, pero ahora otra vez van por la desregulación”.
Sobre los motivos, entendió que están vinculados con una cuestión económica y que está ausente una lectura desde lo social o desde lo sanitario. “Evidentemente el modelo comercial es lo que quieren imponer frente al modelo sanitario que tenemos hoy en las farmacias”, remarcó.
“Es el modelo de salud que defendemos, el modelo sanitario de la farmacia, así como la venta de medicamentos fuera de la farmacia es un delito. Claramente esta intención del Gobierno obedece a intereses que no tienen que ver con la salud”, insistió.