El presidente de YPF, Horacio Marín, visitó este lunes la Gigafactory de Tesla en Texas y firmó una carta de intención con la compañía para explorar el despliegue de una red de carga rápida para vehículos eléctricos en la Argentina.
El encuentro se produjo días después de que Elon Musk se convirtiera en el primer billonario de la historia, tras el debut de SpaceX en el Nasdaq el pasado viernes 12 de junio.
La carta de intención —un acuerdo marco que habilita negociaciones formales pero no implica compromisos financieros definitivos— apunta, según comunicó la petrolera de mayoría estatal, a tres áreas: infraestructura de carga rápida, almacenamiento de energía e innovación tecnológica.
Marín recorrió las instalaciones junto a Michael Snyder, vicepresidente de energía de Tesla, y publicó en su cuenta oficial de X: “Salí impresionado. Tecnología, innovación y ejecución conviven en una escala difícil de imaginar hasta que uno la ve de cerca”.
El acuerdo combina los activos de cada compañía. Tesla aportaría su red global de supercargadores y sus sistemas de almacenamiento a escala industrial, tecnología que ya desplegó en decenas de países, aunque su presencia en la Argentina sigue siendo marginal. YPF, por su parte, pondría sobre la mesa su presencia en más de 1.600 estaciones de servicio distribuidas en todo el territorio nacional, una plataforma logística que ningún operador privado podría replicar en el corto plazo.
Hoy dimos un nuevo paso hacia el futuro. Firmamos un primer acuerdo marco con @Tesla para explorar distintas unidades de negocios entre ambas compañías.
— Horacio Marín (@HoracioMarin_ok) June 16, 2026
Recorrí la Gigafactory en Texas junto a Michael Snyder, vicepresidente de energía de Tesla y, sinceramente, salí impresionado.… pic.twitter.com/rctYJ7dcpm
“En YPF creemos que el futuro de la energía requiere un enfoque integrado que combine infraestructura, tecnología e innovación“, afirmó Marín en el comunicado oficial de la compañía. El ejecutivo no precisó montos de inversión ni plazos concretos para la implementación de los proyectos contemplados en la carta de intención. Además, las compañías ”intercambiaron perspectivas sobre soluciones de almacenamiento energético, abastecimiento eléctrico e iniciativas de innovación aplicadas al sector energético”.
Un mercado en pleno despegue
El contexto local le da sustento a la apuesta. Desde que el gobierno eliminó los aranceles extrazona para la importación de vehículos híbridos y eléctricos, el segmento registró un crecimiento sin precedentes: mientras las ventas generales de autos 0 km cayeron un 25% interanual en mayo, los electrificados subieron más del 300%. Solo los eléctricos puros sumaron 647 unidades ese mes, una suba del 611% respecto de mayo de 2025, cuando el mercado todavía operaba con un arancel del 35%.
En los primeros cinco meses del año se comercializaron 3.011 unidades eléctricas, con el BYD Dolphin Mini como líder del segmento con 1.695 autos, seguido por el BYD Yuan Pro con 585, el Chevrolet Spark EUV con 167, el Jmey Easy con 126 y el Baic EU5 con 77 unidades. Tesla, por ahora, no figura entre los cinco modelos más vendidos del mercado local. La oferta actual del segmento alcanza los 24 modelos y vende un promedio de 600 unidades por mes.
Por otra parte, el acuerdo con Tesla se da en una semana de máxima exposición para el ecosistema empresarial de Musk. SpaceX debutó en el Nasdaq el pasado viernes 12 de junio con la oferta pública inicial (OPI) más grande de la historia bursátil de Estados Unidos: las acciones abrieron a USD 150, tocaron un pico de USD 176,52 y cerraron a USD 160,95, una suba de más del 19% respecto al precio de salida de USD 135. La capitalización de mercado de SpaceX superó los USD 2,1 billones, lo que posicionó a la compañía como la sexta empresa pública más valiosa de ese país y convirtió a Musk en el primer billonario registrado en la historia. Tesla, aunque opera de forma independiente, comparte fundador con SpaceX y se mueve en la misma órbita de visibilidad global que ese hito generó.
Fuente: diario Infobae