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Nacionales - 13:37
Nacionales - 16 de septiembre 2026, 13:37

Una de las empresas de fundición más grande del país entró en concurso de acreedores

En su planta de Burzaco trabajan 260 personas.

Fundición San Cayetano entró en concurso preventivo por una resolución del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N°3 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, a cargo del juez Nicolás Raggio. La empresa tiene una planta de 45.000 metros cuadrados en Burzaco y fuentes del sector estimaron que cuenta con 260 empleados.

La medida abrió un proceso judicial para que la histórica metalúrgica, dedicada a la producción de piezas para la siderurgia, la minería, el petróleo, la energía eólica y la industria automotriz matricera, ordene sus pasivos y presente su situación patrimonial ante los acreedores. En un comunicado, la empresa señaló que el concurso respondió a una decisión de reordenamiento de su pasivo financiero.

En el comunicado, Fundición San Cayetano afirmó que opera “con absoluta normalidad y sin alteraciones en su actividad productiva y comercial”. También indicó que informó sobre la presentación judicial a su personal, a la representación gremial, a los clientes y a los proveedores.

La compañía sostuvo que la planta conserva una carga de trabajo y un volumen de producción suficientes para afrontar sus gastos operativos. Además, aseguró que no se produjeron ni se producirán despidos por esta situación.

La dotación de la empresa se ubicó en 260 empleados, según información de contexto relevada dentro de la firma y fuentes del sector. En años previos, la planta llegó a contar con 600 empleados, antes de una reducción posterior a la crisis financiera internacional de 2008.

La empresa destina 80% su producción a mercados externos, entre ellos Estados Unidos, Brasil, Chile y países de Europa. Su actividad exportadora enfrenta márgenes acotados y los efectos del nivel del tipo de cambio y las tasas de interés, en un proceso productivo de plazos extensos y con una estructura financiera apalancada. La situación difiere de la de las fundiciones concentradas en el mercado interno.

Directivos de la empresa explicaron a Infobae que no sufren un problema de actividad, gracias al hecho de que venden en el mercado externo, pero sí una situación financiera equiparable a la que empujó a la mora a casi 6 millones de personas físicas y miles de empresas. El financiamiento se encareció por la fuerte suba de tasas de fines del año pasado, con costos crediticios que más que duplican el margen de rentabilidad, y eso hace que haya que administrar pasivos. Pero aclararon que no hay riesgo alguno de cierre o quiebra.

“Tenemos apoyo de los proveedores, apoyo de nuestros clientes y hasta de nuestro personal. Confiamos en que esta es la herramienta para sanear la situación y continuar trabajando como en los últimos 70 años”, dijeron.

El tribunal estableció el 15 de octubre como fecha límite para que los acreedores presenten sus pedidos de verificación de créditos ante la sindicatura. El cronograma judicial también fijó el 15 de febrero de 2027 para la entrega del informe individual y el 15 de marzo de 2027 para el informe general sobre el patrimonio de la concursada.

La decisión judicial llegó en un contexto de compromisos financieros y cheques rechazados. Los últimos registros del Banco Central (BCRA) consignaron 198 cheques rechazados por un monto superior a $1.129 millones. De ese total, la empresa abonó el 6,26%.

Además, los datos del BCRA indicaron deudas con entidades financieras por $22.355 millones.

En abril de ese año, la deuda financiera rondó los $2.265 millones. Para diciembre, ascendió a cerca de $4.356 millones, con el 73,1% del total concentrado en prefinanciaciones. Esos antecedentes financieros formaron parte del escenario previo a la apertura del concurso.

Fundición San Cayetano nació en 1956 en el partido bonaerense de Tres de Febrero. Su fundador, el inmigrante italiano Nazareno Sforzini, inició la actividad de la compañía, que en 1979 trasladó su planta al Parque Industrial de Almirante Brown, en Burzaco.

La operación en esa ubicación comenzó con 10 operarios dedicados a la fabricación de piezas para máquinas herramientas. Durante la década de 1980, la firma amplió su producción e incorporó piezas para la industria petrolera y cilindros de laminación para el sector siderúrgico.

En 1984, la dotación superó los 120 operarios y el volumen de producción mensual llegó a 600 toneladas. Entre sus clientes para la actividad petrolera figuraron Hughes Tool y Lufkin, mientras que los cilindros de laminación consolidaron su presencia en la cadena siderúrgica.

La planta ocupa un predio de 45.000 metros cuadrados y cuenta con 10 hornos de inducción. Esa infraestructura le otorga una capacidad de fusión de 30.000 toneladas anuales. El Ministerio de Producción bonaerense la consideró la fundición de mayor tamaño de la Argentina.

La expansión hacia el exterior comenzó en 1990, cuando la empresa realizó sus primeras exportaciones a Ecuador, Colombia y Brasil. Cinco años después concretó su primera venta en Estados Unidos para Arkansas Steel.

La empresa sumó luego piezas para la minería, la energía eólica y la industria automotriz matricera. En 2019 despachó el cilindro colado de mayor tamaño de la historia industrial argentina: una pieza de 40 toneladas destinada a la compañía estadounidense Nucor Yamato Steel.

Ese mismo año, Fundición San Cayetano ingresó al mercado de capitales con su primera emisión de Obligaciones Negociables PyME. En 2020 realizó una nueva colocación para financiar la actualización tecnológica de equipos de tratamiento térmico y medición.

Su catálogo incluyó piezas sometidas a impacto y desgaste para procesos de molienda minera; cilindros para trenes de laminación; y componentes para la industria petrolera, como manivelas, contrapesos, tambores de freno, reductores de velocidad y engranajes. También fabricó hubs y mainframes para el sector eólico, además de bases, suplementos y punzones para matricería automotriz.

El presidente de la Cámara de Industriales Fundidores de la República Argentina, Pablo Gaspari, describió a la fundición como “el primer eslabón de las cadenas de valor metalmecánica”. En declaraciones a Infobae, afirmó que el sector registró actividad en torno del 40% de su capacidad instalada desde hacía al menos un año.

“Hace 20 meses que cae la actividad”, sostuvo Gaspari. El dirigente señaló que las importaciones afectan a las fundiciones de forma directa, por el ingreso de productos similares a los que elaboran, e indirecta, por la llegada de bienes que producen sus clientes.

Gaspari también mencionó las dificultades para exportar con el nivel del tipo de cambio y el impacto de la menor demanda de las fábricas de automóviles, a las que definió como el principal cliente de la fundición en la Argentina. Asimismo, apuntó al aumento en dólares de la energía eléctrica para una actividad con consumo intensivo de ese recurso.

Sobre San Cayetano, el titular de la cámara indicó que se trató de la fundición con mayor capacidad del país para producir piezas de gran tamaño. También remarcó que la empresa exportó una parte relevante de su producción y enfrentó dificultades vinculadas con los costos.

Fuente: diario Infobae

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