Las investigadoras, docentes y miembros del Centro Universitario PyME de la Universidad Nacional del Sur (CUP UNS), Lisana Martínez, Valeria Scherger y Gabriela Cristiano, presentaron un análisis exploratorio de 93 MiPymes de Bahía Blanca.
Los datos recopilados en el relevamiento realizado a propietarios, socios y/o administradores de micro, pequeñas y medianas empresas son del período marzo–julio de 2026.
El estudio es orientativo de la situación de 93 casos locales, detectados de manera aleatoria, en los distintos sectores: industrial (20), comercio (33) y servicios y construcción (40), incluyendo empresas de entre 0 y 249 empleados.
Esta mañana en diálogo con Radio Altos Martínez aclaró que dado el carácter no probabilístico del muestreo, los resultados no permiten realizar inferencias estadísticas generalizables al universo total de MiPyMEs de Bahía Blanca. Se trata así de un análisis exploratorio y orientativo sobre el desempeño y las principales dificultades que enfrentan estas empresas y emprendimientos.
Expuso que los resultados obtenidos van en línea con lo que se han obtenido en otros casos y con los informes a nivel nacional.
“Se observa una caída importante en las ventas en el primer semestre de 2026, con mayor énfasis en el sector comercial, seguido por el sector industrial”, enfatizó.
Otra de las conclusiones a las que arribaron es que la caída en las ventas, la presión impositiva y la caída de la rentabilidad son los problemas más urgentes en los tres sectores.
“Los tres sectores convergen en un mismo reclamo: la necesidad de aliviar la carga tributaria y ampliar el acceso al financiamiento, ya sea a través de líneas de crédito o de préstamos subsidiados. Este pedido es coherente con el diagnóstico nacional sobre las dificultades de financiamiento y atrasos en la cadena de pagos”, agregaron en el informe.
Las empresas del sector comercio han sido las más afectadas por la situación económica actual, mostrando caídas en ventas e inversiones en mayor proporción (63,3% y 54,6%), mientras que la cantidad de empleados permanece igual en el 60,6% de los casos. Este mismo patrón se repite en el sector industrial, con caídas del 60% y 45%, mientras que el 55% de las empresas mantiene su dotación de personal.
De todas formas, en ambos sectores se evidencia que el 36,4% en comercio y el 40% en el sector industrial ha reducido la cantidad de empleados. El sector servicios y construcción muestra resultados más equilibrados en las tendencias de caída (35%), mantenimiento (27,5%) y aumento (37,5%) de las ventas, identificándose como el sector menos sensible a la coyuntura. Respecto de los empleados, el 50% ha conservado su dotación, mientras que el 82,5% ha mantenido o aumentado sus inversiones.
Sobre qué tipo de ayuda y qué necesitarían para poder sortear la situación actual, las respuestas fueron distintas en cada sector. Indicó que en el caso del sector comercio, y servicios y construcción, el énfasis estuvo puesto en la necesidad de reducción de moratorias, tasas e impuestos, y en la industria, la obtención de préstamos subsidiados.