El abogado y profesor universitario agregó que “es muy poco creíble” el interés del presidente por la causa Malvinas.
El abogado y profesor universitario Federico Storani analizó esta mañana en diálogo con Radio Altos el discurso que brindó ayer el presidente Javier Milei en el 81º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y lo tildó de “extremadamente pobre y contradictorio”.
Expuso que, por un lado, el mandatario argentino hizo los reclamos históricos sobre Malvinas luego de hasta haber llegado a reconocer tiempo atrás el principio de autodeterminación para los habitantes de las islas, que aseveró, “era una contradicción tremendamente flagrante con la línea histórica” de Argentina. “Hubo un cambio, descubrió que era una causa nacional para ganar popularidad”, opinó.
Y, por otro lado, consideró que la presentación de Milei fue contradictoria porque denostó abiertamente la eficiencia y la capacidad que tienen las Naciones Unidas para resolver conflictos, mientras le pedía que no mire para otro lado en la cuestión Malvinas.
“Entonces, le pide a la ONU que cumpla con las resoluciones y, por otro lado, dice que la ONU no sirve para nada. En realidad está subido en ese trencito de la alegría, una organización prácticamente paralela, que armó Donald Trump”, cuestionó.
Sobre el discurso del presidente de Estados Unidos durante su intervención en la 81° asamblea, dijo que demostró otra contradicción porque por un lado habló de alcanzar un acuerdo con Irán y, por el otro, dijo que aniquilará al país de Medio Oriente si no firma el acuerdo.
“Se está creando un nuevo mundo, la discusión central pasa a ser el papel y hasta dónde y cómo se va a desarrollar la inteligencia artificial y sobre todo con qué fines”, afirmó.
Y agregó que la cuestión de la IA tiene dos orientaciones: una la optimización máxima del beneficio, que es el desarrollo de las empresas de Silicon Valley que rodean a Trump; y otra, la orientación de la República Popular China que se plantea mucho más como una cuestión de desarrollo de tipo nacional.
Volviendo a la cuestión Malvinas, subrayó que es muy poco creíble el cambio de postura de Milei. “Durante estos dos últimos años no se dijo una sola palabra del tema Malvinas, no se mencionó la cuestión Malvinas en la Asamblea de Naciones Unidas y recién ahora a Milei le agarra el ardor malvinero”, disparó.
“Lo de Milei es simplemente una cuestión extremadamente superficial, con una especulación claramente electoral, ante su pérdida de popularidad constante. No va a fondo ni en serio en la reivindicación de Malvinas y las sanciones a imponer a empresas de diferentes orígenes”, criticó.
Por último, al hacer un breve análisis de la situación global actual, dijo que se trata de un mundo que se está reconfigurando, donde han desaparecido las reglas, las normas las leyes y donde no hay derecho internacional.
“Hay una disputa salvaje por la hegemonía, una lucha geopolítica, en la que intentan tener determinados acuerdos las dos superpotencias que compiten: China y Estados Unidos”, concluyó.