“Cada fábrica lo que está haciendo es tratar de perder lo menos posible y perdurar en el tiempo; es muy triste”, expuso Lito Albano.
Hoy la industria del calzado volverá a realizar una protesta para reclamarle al Gobierno nacional políticas para el sector, que advierten, está en una situación terminal.
El fabricante Lito Albano, dueño de la firma Luna Chiara, con más de 35 años de experiencia en el rubro, describió esta mañana en diálogo con Radio Altos el complejo presente del sector con cierre de muchas empresas y pérdida de puestos de trabajo.
“Estamos pasando una situación muy difícil, nunca se vivió algo así, por eso tomamos la decisión de juntarnos y reclamar”, señaló y aclaró que son alrededor de 450 fábricas, con entre 5 y 30 empleados cada una, las que se unieron en la lucha.
Sobre las causas que llevaron al complicado presente, mencionó “la oleada terrible” de calzado importado. “Entró una tremenda cantidad, mucho de contrabando, sumado a páginas como Shein que también nos complica porque no tenemos la misma posibilidad que ellos, que están subvencionados”, señaló.
Agregó entre los motivos a la inflación en dólares que provocó que el calzado argentino sea caro.
“Eso produjo una caída del consumo, agregado al aumento de la energía, el combustible y el gasto fijo. El consumo está por el piso y eso nos está afectando muchísimo. La situación es casi terminal para la mayoría de los productores y el comercio también está viviendo la misma situación”, alertó.
El calzado importado indicó que llega principalmente de Brasil y China y la quita de la medida comercial antidumping al calzado deportivo “terminó matando” a la industria argentina. “Entran muchísimas zapatillas que vienen por el lado de Brasil y Paraguay, muchas de contrabando, a precios increíbles porque están fabricadas en China, Indonesia y Vietnam. Hablamos de zapatillas de las grandes marcas, de las más conocidas”, explicó.
En su caso, llegó a tener más de 100 empleados y hoy entre la fábricas y los locales no supera los 30. En el primer semestre de 2026, precisó, se perdieron 6.900 puestos en la industria del calzado y cerraron “muchísimas fábricas”.
“La gente ha perdido poder adquisitivo y piensa de qué manera puede llegar a fin de mes; nosotros no vendemos artículos de primera necesidad, entonces, hoy no te compran por gusto, te pueden llegar a comprar por necesidad. No hay que culpar a la gente que busca el mejor precio y hoy el mejor precio lo encuentran en lo importado”, admitió.
Albano aseveró que en la actualidad cada fábrica lo que está haciendo es “tratar de perder lo menos posible y perdurar en el tiempo”, al igual, afirmó, que el comercio en su conjunto: “te vas comiendo el capital de trabajo hasta que ya no te quede más y ahí es donde tenés que cerrar”.
“Nunca vivimos una situación como ésta; en 2001 la situación fue parecida, pero había muchísimo consumo. Cuando tenés el consumo, inventás cosas hasta para decir ´terminó el mes, pudimos vivir todos y la fábrica no ganó nada´”, expresó.
Y, por último, contra la gestión libertaria y las afirmaciones de sus funcionarios respecto de la reconversión: “El Gobierno nos dice que nos tenemos que reinventar, pero no tenemos en qué, porque si la industria no funciona, el comercio tampoco, ¿en qué nos reinventamos?”.