“Es una norma que les da libertad a los socios para que se regulen como ellos prefieran”, destacó el coautor de la iniciativa que impulsa el ministro Sturzenegger.
Ayer se reunió por tercera vez la Comisión de Legislación General, presidida por la senadora Nadia Márquez (LLA), para continuar con el tratamiento del proyecto de Ley General de Sociedades enviado por el Ejecutivo que propone derogar la Ley N.º 19.550, vigente desde 1972.
La iniciativa plantea una actualización integral del régimen societario, con eje en la flexibilización, la autonomía, la modernización y la seguridad jurídica. También incorpora herramientas vinculadas con las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, y contempla figuras como las Sociedades DAO (Organizaciones Autónomas Descentralizadas).
Uno de los especialista que expuso ayer en el Senado fue el Dr. Diego Duprat, titular de Derecho Societario de la Universidad Nacional del Sur, quien es coautor de la iniciativa.
Esta mañana en Radio Altos contó que en 2024 el por entonces ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona convocó a una comisión que a fines de ese año entregó el anteproyecto de reforma de la norma actual en materia societaria. “Quedó medio dormido en 2025 hasta que ahora, a principio de año, el ministerio Federico Sturzenegger lo tomó y le agregó lo de las sociedades automatizadas, una cosa más tecnológica; pero la base de nuestro proyecto casi no se tocó”, señaló.
Sobre la iniciativa, explicó que Argentina tiene una ley de sociedades desde el año 1972 que fue muy buena, fructífera y que cumplió, pero quedó desactualizada. “Era hora de cambiarla. Empezamos haciendo una reforma y terminó siendo una ley completamente nueva”, admitió.
En concreto planteó que la nueva normativa les da libertad a los socios, a las partes, la libertad para “que se regulen como ellos prefieran”, es decir, un gran ámbito de autonomía de la voluntad.
La actual norma, aclaró, genera que las sociedades tengan una estructura rígida, muy estricta, y si “no entrás dentro de los casilleros que se establecieron, no podés hacerla”.
“Con esta reforma les damos libertad a las partes para que fijen sus reglas porque son los socios los que conocen su negocio, sus relaciones con los demás socios, las expectativas que tienen y en definitiva si se equivocan en el diseño del estatuto, lo pagan ellos, no lo paga otro”, remarcó.
Por otro lado, precisó que incluye normas imperativas, que no se pueden tocar, que hacen a la protección de terceros, como por ejemplo, trabajadores, consumidores, proveedores y toda aquella persona que se vincula con la sociedad. “Son normas rígidas como el sistema de responsabilidad de los accionistas y de los directores, de cómo se representa la sociedad, de qué actos se imputan a la sociedad; eso no se puede tocar, es el marco rígido, pero en todo lo demás se podrá tener libertad para hacer la sociedad que uno quiera, con la forma que quiera. Ese es el cambio importante”, destacó.
Planteó que la conformación de una sociedad se trata de cuestión privada y no tiene que “meterse el Estado”, salvo para tener un registro elemental.
“Buscamos que sea más fácil porque hoy hacer una sociedad en Argentina es complejo. Nosotros tenemos que facilitarle al empresario, al pequeño comerciante que quiere poner una sociedad, que sea un procedimiento fácil, económico y que esté digitalizado en gran medida”, agregó.
Y sumó: “La sociedad es una herramienta jurídica para hacer negocios, para facilitar la cooperación de las personas, y la tenemos que tomar como eso; es una herramienta contractual y nos tiene que servir”.
Respecto de la incorporación al proyecto de las Sociedades DAO (Organizaciones Autónomas Descentralizadas) por parte del ministro Sturzenegger, remarcó que son estructuras financieras que existen en todo el mundo, pero que nadie sabe quién es el dueño y cómo se manejan, por eso el Gobierno buscó darle la forma de sociedad. “Que sean una sociedad les da garantiza mayor responsabilidad porque hay un domicilio fijado, una persona responsable, un fundador y la sociedad va a responder con su patrimonio. Ahora están viendo en el Senado cómo garantizan que esa sociedad responda ante perjuicios”, informó.
Duprat indicó que el próximo miércoles continuará en el Senado el debate del proyecto. “Hay consenso respecto de que era necesaria una reforma, de dar mayor libertad, mayor autonomía, mayor simplicidad, desburocratizar todo el proceso de constitución de sociedades y de contar con métodos y soluciones de conflictos para que no sucedan y si suceden que se resuelvan rápido”, enumeró, por último.