El director del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana, Isaac Rudnik, aseveró que no se avizora una mejora sustancial del consumo en los próximos meses.
El Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) publicó un informe que se titula “Alimentos 2026: suben los precios, bajan las ventas”.
Según el relevamiento mensual del Índice Barrial de Precios (IBP) en negocios de cercanía de los barrios populares de 20 distritos del conurbano bonaerense, en julio pasado los precios de los 57 productos de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) aumentaron 2,64%. Respecto a diciembre la suba alcanzó al 20,41%.
Mientras que, en la última publicación del INDEC del mes de mayo, el Índice de Salarios registra un aumento de 12,3% para el sector público y 13,7% para los trabajadores privados para los cinco primeros meses del año. Significa incrementos promedio mensuales de 2,4% y 2,7% respectivamente.
“Hay una diferencia de más de 3 puntos en 5 meses entre el índice de salarios públicos y el aumento de los alimentos y una diferencia de 2 puntos de salarios del sector privado. Estamos asistiendo a un deterioro permanente del poder adquisitivo de los salarios”, aseveró esta mañana en diálogo con Radio Altos Isaac Rudnik, director del ISEPCi.
Respecto de las ventas, indicó que tomando como referencia los informes que cada mes publica la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, hay una caída permanente de las ventas en los comercios de cercanía, acumulando en lo que va del año una merma de casi 3%.
Agregó que la medición que hace el propio INDEC respecto a las ventas en los supermercados, en los 5 primeros meses del año han registrado bajas en todos los meses: enero 1,2%, febrero 3,1%, marzo 5,5%, abril 3,7% y mayo 0,7%. “Ahí también claramente hay una evolución negativa que se corresponde con la pérdida constante del poder adquisitivo y que lleva a que la gente pueda comprar cada vez menos; y lo más significativo es la baja de la venta de alimentos”, subrayó.
Al ser consultado sobre qué expectativas hay de una mejora en los últimos cuatro meses del año, Rudnik expuso que son bajas porque es muy difícil que el Gobierno de Javier Milei “salga de la trampa” que le impone su modelo que requiere un “ajuste perpetuo“.
“La baja de la recaudación inevitablemente por la baja de la actividad económica, sumado a una serie de medidas que vienen tomando como la baja de impuestos a los sectores más ricos, amenaza una de las banderas fundamentales del gobierno que es sostener el superávit fiscal a toda costa”, remarcó.
Planteó que la visión de que no mejorará sustancialmente la situación de consumo en los próximos meses, no es sólo de las consultoras y de quienes realizan seguimiento de precios y de las políticas del gobierno, sino también “de los grandes grupos económicos que se han beneficiado bastante con la política de este gobierno”. Mencionó el caso de las grandes superficies que están mostrando una tendencia de cambio importante de sus estructuras, reduciendo sus negocios y volcándose a la apertura de pequeños comercios en los barrios. “Es significativo este cambio porque no responde a una visión de corto plazo, sino que responde al cálculo de que hay un modelo que no les va a permitir vender una diversidad de productos de forma ácida como fue siempre”, concluyó.