En abril las escrituras firmada por hipoteca cayeron 50%, lo cual indica que el acceso de la clase media al crédito para la vivienda se derrumbó.
Ese mes se firmaron 5.472 compraventas de inmuebles en la Ciudad de Buenos Aires, prácticamente el mismo nivel que un año atrás.
Según datos del Colegio de Escribanos porteño, durante el cuarto mes de 2026 se registró apenas una escritura más que en el mismo período del año pasado.
Incluso, frente a marzo, las escrituras bajaron 2,1%.
El monto total involucrado en las operaciones alcanzó los $861.110 millones, un 18,4% más que hace un año. Sin embargo, medido en dólares oficiales, el valor promedio de las operaciones cayó 2,5%.
El dato más relevante del informe estuvo en el financiamiento hipotecario.
En abril se formalizaron solo 609 escrituras con hipoteca, lo que representa una caída interanual del 48,9%.
Actualmente, apenas el 11,1% de las compraventas de inmuebles en la Ciudad se realizan con crédito hipotecario, un indicador que refleja el freno que atraviesa el financiamiento a pesar del regreso de las líneas UVA.
La participación de las hipotecas también cayó respecto del mes anterior, cuando estas operaciones representaban cerca del 15% del total.
“A nivel general de compraventas, claramente es un empate respecto al mismo mes de 2025. Pero en materia de hipotecas, hubo la mitad de las operaciones que hace 12 meses: esto explica que el mercado sigue generando movimiento más allá de la desaceleración en préstamos”, señaló Magdalena Tato, presidenta del Colegio de Escribanos porteño.
La dirigente también advirtió que los primeros cuatro meses de 2026 muestran un comportamiento prácticamente idéntico al del año pasado y remarcó la necesidad de ampliar las alternativas de financiamiento.
“Por eso insistimos en encontrar nuevas formas de financiamiento privado para generar incentivos”, agregó.
En el sector inmobiliario observan que, tras el impulso inicial que generó el regreso del crédito hipotecario, el mercado comenzó a mostrar señales de desaceleración en las operaciones financiadas.
Aun así, buena parte de la actividad sigue sostenida por compras al contado y ahorristas con capital previo.