Gabriela Tozoroni, referente de Argentina No Baja, advirtió sobre los aspectos regresivos de la norma que entró en vigencia.
Luego de entrar en vigencia la baja de la edad de punibilidad y de suspenderse en la provincia de Buenos Aires su implementación por orden de la Justicia, especialistas advierten sobre los aspectos regresivos de la norma que generarán un impacto negativo en un corto plazo y que, por el contrario, generará más violencia.
En esa línea se manifestó, en Pulso Informativo, Gabriela Tozoroni, es licenciada en trabajo social, referente de Argentina No Baja y exdirectora de Establecimientos Penales Juveniles de la Provincia de Buenos Aires.
“Tenemos que pensar una respuesta a un régimen que sí corresponde actualizar, pero esto no resuelve el problema de fondo de inseguridad y delitos, acá se corta por el eslabón más débil mientras los responsables siguen como ‘panchos por su casa'”, resumió.
Agregó que “esto tiene un sesgo clasista y no respeta el principio de no regresión, que tiene que ver con una ley que no puede retroceder en materia de derechos cuando hay normativas internacionales, en los cuáles Argentina era un país de avanzada”.
“Hay cuestiones que tienen que ver con lagunas o grises que deja la ley, porque por ejemplo la figura del supervisor no se sabe como se va a aplicar, de quién va a depender. Ni hablar del colapso del sistema porque nunca se habla del presupuesto, teniendo en cuenta lo que implicaría un sistema nuevo si lo queremos hacer de calidad”, subrayó.
Por otra parte, la especialista advirtió que “hay ausencia del gobierno nacional y no es claro respecto a los fondos, por eso esto va a explotar por los aires en un segundo”.
Y reiteró sus críticas al señalar que “hubo un silencio absoluto y un Estado que debería haberse sentado a trabajar esto, pero automáticamente se lavaron las manos como lo vienen haciendo. El problema está arriba que es adónde el gobierno no quiere mirar”.