Fue un contundente golpe sobre la mesa. Platense despachó a Estudiantes en un partido muy cerrado y avanzó a las semifinales de la Copa Argentina por primera vez.
Ahora deberá medirse con Atlético Tucumán. El Calamar, que en 2025 conquistó el Torneo Apertura y que este año tuvo su bautismo en la Libertadores, certamen en el que cayó tras una muy digna actuación en cuartos de final con Fluminense, volvió a escribir una página muy importante en su historia. E ilusiona a sus hinchas porque se animó a faltarle el respeto, en el buen sentido, a un rival que en los últimos tiempos se acostumbró a los papeles protagónicos.
“¡Calamar te vinimos a ver, te llevamos en el corazón, te queremos ver campeón!”, fue el cantó de su gente en Florencio Varela. Una tribuna que también ovacionó al entrenador, Palermo.
Platense no precisó tener la pelota en la primera etapa para ser el equipo que más se aproximó al área contraria, aunque sin lastimar. Mainero y Retamar hicieron ancha la cancha para tratar de abastecer a Sepúlveda, con Merlini flotando por detrás del centrodelantero. Sin mucha elaboración, el equipo de Palermo apostó por las transiciones rápidas ante un Pincha que no le encontraba la vuelta al partido.
Fabricio Pérez, Baltasar Rodríguez y Tobio Burgos, cercados y asfixiados por la presión que ejerció el rival, no lograron abastecer a Carrillo y el conjunto dirigido por el Cacique Medina fue inofensivo. De hecho, no logró rematar ni una vez en dirección hacia el arco en los 45 minutos iniciales, en los que prevaleció el temor a arriesgar.
En el complemento, Estudiantes buscó ser más agresivo con los ingresos de Kociubinski y Cetré por Pérez y Sosa. El equipo de La Plata se paró más arriba y tuvo una situación clara con un remate del volante ingresado que obligó al arquero Cozzani a exhibir sus reflejos. Palermo reaccionó: primero mandó a la cancha a Amarfil, Gauto y Zapiola. Platense estuvo cerca con un derechazo de Merlini que pasó muy cerca del segundo palo.
El Titán, con una lectura propia de ex goleador, mandó a la cancha a Lencina por Sepúlveda para tener un nueve con más movilidad. Y la apuesta le rindió frutos de inmediato: de una jugada que inició Gauto y que derivó en un buen centro de Silva, apareció Lencina para anticiparse a todos y sacar provecho de una floja salida del arquero Muslera para sentenciar el gol de la victoria.

Estudiantes no tuvo reacción después de ese gol. Lejos de replegarse, Platense trató de hacer correr el reloj sin desprenderse de la pelota. Y no sufrió demasiado ante un Estudiantes que venía con cierto desgaste después de haber jugado la Supercopa Internacional, en la que cayó frente a Rosario Central por 3-1 en Santiago del Estero el sábado pasado.
En ese encuentro, que terminó en escándalo, el Pincha sufrió las bajas de Gabriel Neves y Jalil Elías por lesión. Contra el Calamar no logró mostrar su intensidad habitual y los laterales, Mancuso y Palacios, no tuvieron su habitual ida y vuelta para desbordar.
Con un doble cinco ordenado, compuesto por Barrios y Ferreira, además del buen nivel de Merlini y Retamar, Platense bajó a un equipo que está en semifinales de la Libertadores. El Calamar está en su Titán.
Fuente: diario Olé