El abogado y profesor universitario Federico Storani se refirió esta mañana en diálogo con Radio Altos a la cadena nacional que brindó el presidente Javier Milei sobre las Islas Malvinas.
“Malvinas siempre ha sido para nosotros una política de Estado, una causa realmente nacional, pero no lo ha sido, por expresiones públicas muy contundentes, para este gobierno. La primera cuestión que llama la atención es este giro de 180 grados, al menos en la retórica”, manifestó en primer lugar.
Agregó que en la primera parte de su discurso, Milei no aportó nada nuevo, sino que todo lo mencionado responde a la Resolución 2065 del año 1965, durante el Gobierno de Arturo Illia, que la definió como “el paso adelante más importante en la historia de la disputa por Malvinas”: la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció oficialmente la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido.
“En ningún momento incluía a los habitantes de las islas porque los consideraba parte del Reino Unido. Instaba a las partes a conversar, a mantener relaciones diplomáticas, pero muy enfáticamente aclaraba que debían respetarse los intereses de los isleños, pero no sus deseos ni sus supuestos derechos porque no los tenían”, recordó. Señaló que hasta la guerra en 1982 hubo isleños que viajaron a hospitales argentinos a atenderse y algunos fueron becados para poder estudiar en universidades argentinas. “Había como un combo de una política de acercamiento que generaba lazos de confianza mientras continuaban las negociaciones”, recalcó.
Insistió en que el encuadramiento que hizo Naciones Unidas fue un punto vital porque no incluyó el principio de autodeterminación de los pueblos.
“El problema con Milei es que había dicho lo contrario hasta abril de este año. Había afirmado que los isleños tenían derecho a decidir, contradiciendo toda la política de décadas de diferentes gobiernos argentinos”, enfatizó.
Storani tildó de “giro extremadamente sospechoso” el presidente argentino y lo vinculó al potencial de la explotación del yacimiento petrolífero de Sea Lion ubicado a unos 220 km de las Islas Malvinas y a unos 200 km de Puerto Argentino.
“Todo esto debe llamar muchísimo la atención. Si va a sancionar a la empresa británica, hay que aclarar que ya existía la ley para sancionarla. Y si durante dos años no se produjo ninguna sanción, fue porque no existía voluntad política. Del mismo modo que ya estaba constituido un comité de defensa integrado, y tampoco en dos años fue convocado”, cuestionó.
Agregó que los anuncios de Milei en cadena nacional fueron “fulbito para la tribuna”. “La asociación es pertinente, aunque los tiempos son distintos porque felizmente ahora no hay una situación bélica, pero es medio una gran Galtieri, una jugada a la Galtieri”, opinó.
Precisó que Galtieri estaba acorralado por una situación económico-social muy mala y tras la gran movilización del 30 de marzo de 1982 por “Paz, Pan y Trabajo”, dos días después, el dictador ocupó las Islas Malvinas “tratando de generar popularidad cuando estaba en una situación de deterioro”.
Por último, sobre las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respecto de una posible revisión de la posición histórica de Washington sobre las Malvinas, consideró que “no es creíble en la cuestión de fondo”. “Trump tiene como aliado histórico de toda la vida al Reino Unido y a Gran Bretaña. No va a cancelar esa alianza. En todo caso, las diferencias que tiene Trump en este momento son con el gobierno británico; le está pasando factura porque no le envió lo que le estaba pidiendo para desbloquear el Estrecho de Ormuz, que es un lío en el cual se metió el propio Trump y ahora no sabe cómo salir”, finalizó.