La iniciativa solidaria de Luciano Martos dejó al descubierto la angustiante situación que atraviesan adultos mayores, la mayoría que cobra la jubilación mínima, y que no llegan a fin de mes.
Hoy en la sede de “Las canas no se manchan”, frase que hizo popular el canillita en el marco la lucha de jubilados y pensionados de Bahía Blanca por mejores condiciones de vida, entregaron frutas, verduras y gaseosas.

La convocatoria era a las 9, pero ya desde las 8 con frío y por momentos lluvia comenzaron a acercarse a 14 de julio 255 para buscar los alimentos. Más de una cuadra de cola y, según señaló el propio Martos, más de 100 personas fueron a buscar las donaciones.
El Canillita Luciano Martos en Bahia está repartiendo alimentos a jubilados que no llegan a fin de mes. Con frio y lluvia más de media cuadra de cola. Triste imagen pic.twitter.com/3KyEAtdWFC
— Matias Aguirre (@MatiasJAguirre) May 29, 2026
“A las 8 la gente desesperada empezó a hacer la cola”, señaló y expuso que algunos adultos llegaron desde barrios alejados.

Adelantó que repetirá la acción solidaria y expresó su tristeza por las historias que se repetían de abuelos que cada día tienen que elegir si almorzar o cenar porque sus ingresos no les alcanzan.
En diálogo con Pulso Informativo, Martos se mostró conmovido por la situación y relató que “los abuelos tienen la boca cosida porque no pueden comer”.
“Se sienten descuidados, deshumanizados. Es muy triste pero enseñan algo maravilloso que es la empatía y el amor. A mi no me sirven que vengan personas importantes a buscar reuniones, esto es ya porque se mueren de hambre”, lamentó Martos.
“Todos replican que si compran remedios no comen, es penoso. Han ido señoras a mi casa, de noche, a tocar timbre pidiendo alimentos y no siempre tengo entonces les doy guita o les cargo la sube”, contó.