El precio internacional del petróleo volvió a subir este martes y reavivó la preocupación de los mercados por la situación en Medio Oriente. El Brent avanzó 2,3 por ciento hasta 91,24 dólares por barril, su nivel más alto desde comienzos de junio, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también ganó 2,3 por ciento y cerró en 84,38 dólares.
La escalada estuvo vinculada al deterioro del conflicto en la región y a las nuevas amenazas sobre el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de crudo. A esto se sumó la posibilidad de mayores interrupciones en el Mar Rojo, luego de las advertencias de los rebeldes hutíes sobre los envíos desde Arabia Saudita.
En ese contexto, Goldman Sachs mantuvo su escenario base de un Brent en torno a 80 dólares por barril durante el cuarto trimestre y de 75 dólares para el próximo año, bajo el supuesto de una reducción de las tensiones geopolíticas. Sin embargo, el banco advirtió que los riesgos para esas proyecciones “se inclinan al alza”.
Según el informe, si continúan las interrupciones en el estrecho de Ormuz, el Brent podría superar los u$s120 por barril durante el cuarto trimestre. Los analistas señalaron que los flujos de petróleo desde el Golfo Pérsico cayeron por debajo del 45 por ciento de los niveles previos a la guerra, lo que volvió a presionar sobre los precios.
Goldman Sachs también remarcó que la reducción de los inventarios mundiales durante el segundo trimestre dejó al mercado más expuesto a eventuales problemas de oferta. No obstante, sostuvo que una menor demanda de China podría moderar parte de las subas.
En la misma línea, la consultora Rystad Energy advirtió que, si no se alcanza un alto el fuego y continúan las restricciones sobre Ormuz y el Mar Rojo, el riesgo de un nuevo salto del petróleo aumentará de manera significativa.
Fuente: Página 12