Durante estas últimas horas las autoridades de la Universidad Nacional del Sur fijaron posición respecto de los jóvenes que sobre el fin de semana mataron a patadas a una nutria.
Como es de público conocimiento, el hecho produjo una gran conmoción y ha sido denunciado por lo que ya se encuentra trabajando el aparato judicial.
La UNS expresó su opinión mediante un documento en el que dice, por ejemplo que “repudiamos toda forma de violencia y entendemos que nuestro rol es trabajar para erradicarla mediante las herramientas que nos son propias: la educación, la reeducación, la reflexión crítica y la construcción de valores compartidos”
“Se trata de un hecho absolutamente reprochable, tanto desde el punto de vista jurídico como desde el punto de vista moral, contrario a los valores de respeto, responsabilidad y cuidado de la vida que promovemos y exigimos como universidad pública. En este sentido, la UNS repudia enfáticamente este lamentable episodio”, expresó Vega.
“Dado que uno de los implicados ha sido identificado como estudiante ingresante de nuestra institución, corresponde informar formalmente a este Consejo sobre el estado de la situación y sobre las competencias que nos rigen: El caso ya ha sido denunciado penalmente y se encuentra en manos de la justicia, que es el ámbito competente para determinar responsabilidades y aplicar las sanciones que correspondan. Esta Universidad no posee facultades para imponer medidas disciplinarias por hechos ocurridos fuera del ámbito institucional, y así lo establece nuestro ordenamiento reglamentario”, agregó.
“Pero aún más allá de ese límite normativo, es pertinente fijar una postura institucional clara, con sentido pedagógico: incluso si existieran herramientas sancionatorias, como comunidad educativa confiamos plenamente en el funcionamiento de las instituciones y en el debido proceso, pilares esenciales de nuestra vida democrática”.
“Entendemos y compartimos la indignación social generada, que es absolutamente legítima. Pero como conducción de esta casa de altos estudios sostenemos un principio fundamental: la UNS educa para transformar, incluso cuando se trata de personas que han cometido errores graves. El fin último de la educación pública debe ser generar espacios de reflexión, reparación y cambio, y hacer los mayores esfuerzos para contribuir a la paz social”, agregó.