El consumo y la construcción siguen flojos, mientras algunos sectores industriales sostienen la mejora.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la actividad económica argentina mostró en abril un retroceso del 1,5% respecto de marzo, aunque todavía se mantiene 1,6% por encima del mismo mes de 2025. En lo que va del año, el crecimiento acumulado apenas alcanza el 0,3%, con caídas en la industria automotriz, la construcción y el consumo en supermercados, mientras algunos sectores industriales y los servicios públicos sostienen una leve recuperación.
En términos simples, la actividad se frenó un poco en el corto plazo, aunque en comparación con 2025 todavía hay un pequeño crecimiento y sirve como como una “foto rápida” de la producción de bienes y servicios en Argentina. Según el informe, hasta abril el crecimiento fue apenas de 0,3%.
De los 15 sectores que conforman el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), siete registraron subas en abril donde se destacaron Explotación de minas y canteras con una variación interanual del 17,1% i.a. y Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (10,9% i.a.), siendo esta última la de mayor incidencia positiva.
Para entender la variación basta con observar que en marzo la actividad económica mostró un fuerte repunte, con un incremento del 3,5%. Sin embargo, en abril se registró una contracción del 1,5% respecto del mes anterior. Aun así, en la comparación interanual, el nivel de actividad se mantiene 1,6% por encima de abril de 2025.
El panorama refleja entonces que no se trata de una crisis profunda, pero tampoco de un proceso de crecimiento sostenido. La economía avanza con cierta fragilidad, más lenta que en meses previos, lo que evidencia un escenario de pausa y moderación en el ritmo de recuperación.
Entre los riesgos se destacan el consumo débil, la caída en la producción automotriz y la floja actividad en la construcción, factores que afectan el empleo y el bolsillo. Por otra parte, la inflación, aunque no figura en el informe del EMAE, sigue siendo un freno importante.
Del lado positivo, algunos sectores industriales muestran señales de recuperación y el Gobierno de Javier Milei espera que a partir de mayo y junio se inicie un ciclo de crecimiento más fuerte, aunque la incertidumbre persiste.
Si bien la economía argentina está en pausa, no se desploma, pero tampoco despega. El desafío de Luis Caputo y su equipo será lograr que el crecimiento sea sostenido y que se traduzca en mejoras concretas para la vida cotidiana de la gente.