Convocó a las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General para abordar la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada para el miércoles 14.
Con el objetivo de proteger y salvaguardar el mega DNU, el oficialismo en Diputados busca reflotar la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que había quedado cajoneada tras su media sanción a principios de agosto, para incorporarle su propia Ley de Tierras.
Sería una propuesta más flexible, similar a la que Patricia Bullrich negoció en el Senado antes de retirar el capítulo completo. En ese entonces, el oficialismo había acordado con aliados y gobernadores aumentar el tope para la venta de 15% a 25%, prohibir la compra para Estados extranjeros, darle la facultad a las provincias para autorizar o vetar las posibles ventas y prohibir la venta en zona de frontera.
El plenario de comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General fue citado para el miércoles 14 a las 16hs, un día antes de la sesión pedida por la oposición que busca voltear el DNU 70/23.
La maniobra oficialista podría abrir, además, una discusión reglamentaria. El proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada ingresó originalmente por el Senado, que eliminó el capítulo de Tierras antes de darle media sanción. Ahora, como Cámara revisora, Diputados buscaría reincorporarlo.
La oposición podría plantear un antecedente que Miguel Pichetto ya utilizó durante el tratamiento de la Ley Bases: en 2024 cuestionó que Diputados pudiera volver a incluir capítulos que habían sido retirados antes de ser tratados y votados por el Senado, con el argumento de que no se podía “insistir” sobre un tema que la Cámara revisora no había votado. La discusión, basada en el artículo 81 de la Constitución, nunca tuvo una interpretación unánime.
La incorporación de Tierras a Inviolabilidad era una de las alternativas que el oficialismo evaluaba, tal como adelantó C5N la semana pasada. La otra opción era sumarlo al proyecto de Defensa de la Soberanía, una posibilidad que finalmente fue descartada por el Gobierno. La explicación política es que incorporar la discusión sobre la venta de tierras a ese proyecto implicaría reconocerla como una cuestión vinculada a la soberanía, algo que el oficialismo busca evitar mientras avanza con una nueva agenda de fuerte impronta “malvinera”.
Las bancadas opositoras todavía no tienen asegurados los 129 para el quórum, pero mantienen diálogo con los distintos espacios dialoguistas y que responden a gobernadores para intentar alcanzar el número. Hasta el momento cuentan de piso con 114.
Con esta jugada de La Libertad Avanza, los sectores intermedios que se sientan incómodos con dar de baja el DNU completo tendrán una buena excusa. Si se discute una nueva ley de tierras, no hay necesidad de poner en riesgo el resto del contenido del decreto, que de hecho muchos defienden, sobre todo la derogación de la ley de alquileres.
Fuente: C5N