Un grupo de delincuentes desvalijó la casa del extenista Juan Martín del Potro en la ciudad bonaerense de Tandil durante la noche este viernes. De acuerdo con las primeras informaciones, los ladrones se llevaron dinero, joyas, relojes, trofeos, medallas y recuerdos deportivos, incluidas algunas raquetas del ex deportista.
Según publicaron medios locales tandilenses, el hecho ocurrió en la vivienda ubicada en la zona de Don Bosco. Los delincuentes ingresaron a la propiedad tras romper uno de los ventanales y aprovecharon la ausencia de la familia del exjugador en el lugar para llevarse distintos objetos de valor, publicó El Diario de Tandil.
La madre de Del Potro, Patricia Lucas, fue quien descubrió el robo al regresar al domicilio. Al regresar a la vivienda se encontró con la escena del desorden y los daños provocados por los ladrones.
De inmediato notificó a la Policía, que se presentó en la propiedad para realizar peritajes y desplegó un operativo de búsqueda en la zona. Al momento del hecho, la mujer no se encontraba en la vivienda.
Al parecer, los delincuentes recorrieron todas las habitaciones y se llevaron efectos personales de alto valor, entre ellos raquetas y trofeos que forman parte del patrimonio deportivo del ex tenista. Además, sustrajeron joyas, relojes y hasta camisetas pertenecientes a Del Potro.
Los primeros datos extraoficiales publicados por el medio La Voz de Tandil, se tomaron el tiempo necesario para dar el golpe, lo que hace suponer que los asaltantes tenían información previa sobre los objetos y su ubicación, además de que la propiedad estaría sola al momento de ingresar.
De igual manera trascendió que los delincuentes se llevaron una alianza que pertenecía al papá de Del Potro. La policía local continúa desde con las investigaciones en la finca para dar con los responsables y tratar de recuperar lo robado. Hasta el momento, no se reportaron detenciones ni se recuperaron los objetos sustraídos.
Del Potro, alejado de las canchas pero vinculado al tenis
Lejos del circuito, pero todavía atravesado por el tenis, Del Potro encontró un nuevo lugar desde donde seguir vinculado al deporte que lo marcó. Ya no desde la competencia, sino como guía, observador y referente de las nuevas generaciones. En su rol como embajador de Roland Garros Junior, el tandilense sigue activo y sobre todo, comprometido con el desarrollo de los jóvenes.
En una entrevista con Infobae desde San Pablo en el mes de abril, el ex tenista contó cómo se siente lejos del circuito profesional y cómo el momento en que finalmente decidió retirarse de la actividad.
“Hasta ese momento siempre pensaba en cómo hacía para volver a jugar y cómo hacía para curar la rodilla. Ahora, cuando veo jugar a Cilic, Wawrinka, Djokovic, a veces siento que podría estar ahí, pero ya sin bronca. Con nostalgia, sí, pero disfrutando de verlos jugar”.
Ese cambio de perspectiva le permitió redefinir su vínculo con el tenis. Hoy se lo ve cómodo en su rol, disfrutando del reconocimiento del público y participando en eventos puntuales. “Creo que voy a seguir haciendo este tipo de cosas. Ahora que ya no me duele tanto ir a los grandes torneos, disfruto del reconocimiento que me hacen, me estoy dando esa oportunidad. También jugar alguna exhibición. Y siempre volver a Tandil, que es mi cable a tierra”, asegura.
“Este es mi cuarto año como embajador del evento. Es un torneo que realmente parece Roland Garros de París, lo trasladan a Brasil”, contó la Torre de Tandil. Según explica, la experiencia va mucho más allá de la competencia: “En una semana viven algo muy cercano a lo que implica ser profesional. No solo por lo deportivo, sino también por todo lo que rodea al jugador: medios, redes sociales, comunicación y charlas motivacionales”.
En ese contexto, Delpo asume un rol clave: acompañar, escuchar y, especialmente, bajar la presión. “Muchos chicos llegan con muchas expectativas.Todo el mundo habla de la presión, y trato de sacarle ese miedo. Hacerles entender que, si bien es un torneo especial, no deja de ser uno más en su carrera”, explica, con la tranquilidad de quien ya atravesó ese camino.
La relación con los jugadores, pero también con sus familias y entrenadores, abre un espacio de consulta constante. Y ahí aparece una de las definiciones más contundentes del ex número 3 del mundo: “Ser bueno de junior no te asegura ser un profesional top 100, top 50 o top 10”. Una frase que baja a tierra una realidad muchas veces distorsionada por la urgencia de resultados.
Cabe destacar que el certamen reunió a 32 tenistas menores de 17 años de América Latina, donde tanto el campeón como la campeona obtuvieron plazas para disputar el cuadro principal de Roland Garros Junior en París. En ese escenario, en su primera edición en 2022, el título quedó en manos del brasileño João Fonseca, uno de los nombres más destacados de la nueva generación.
Recuerda que, incluso teniendo un potencial evidente, atravesó dudas y momentos de desconexión: “Yo tenía todo el potencial del mundo, pero a veces me quería ir a Tandil, o jugar al fútbol o hacer otras cosas. Eso también es válido. El tenis es un deporte en el que tenés presión desde el primer día en que te dan la raqueta hasta que la colgás; después, ahí empieza la vida sin esa carga emocional”. En ese sentido, su mensaje apunta a descomprimir y humanizar el proceso formativo de los jóvenes.
Su memoria lo lleva inevitablemente a sus primeros pasos en el circuito junior, especialmente en Roland Garros. “Debo haber ido entre 20 y 30 veces a París, pero tengo una sola foto en la Torre Eiffel, de la primera vez. Estaba asombrado de todo”, recuerda. Aquella etapa también estuvo marcada por situaciones que hoy relata con una sonrisa: “Querías entrar a las canchas principales o a los vestuarios, pero te cerraban las puertas. Te miraban la credencial y te decían que no”.
Fuente: diario Infobae