El presidente de la Cámara de Comercio, Facundo Borri, celebró la ayuda económica anunciada hoy pero advirtió que es necesario reactivar el consumo.
El presidente de la Cámara de Comercio, Facundo Borri, celebró el anuncio realizado hoy en el Municipio sobre la asistencia de 300 millones de pesos, aunque advirtió por el panorama desolador a futuro.
“Estamos contentos porque es bueno que la política escuche a la gente y forme parte de todo esto ante una ciudad devastada luego de la inundación”, comenzó su relato en diálogo con Pulso Informativo.
Destacó la gestión del intendente Susbielles y del presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara, por “cumplir con Bahía Blanca” y adelantó que mañana habrá una reunión para definir los pasos a seguir.
Sobre la selección de los beneficiados con el llamado Índice de Vulnerabilidad, comentó que la idea es conocer cuales son los comercios más endeudados y con facturación más baja, “aunque sea para que 300 pymes reciban un millón de pesos“. “Es mínima la ayuda pero queremos asistir a los más que podamos”, aclaró.
Por otra parte dijo que “ojalá pudiéramos llegar a todos los afectados ya que muchos no recibieron nada luego del temporal a pesar de la promesa que quedó de Nación. En este caso es mucho dinero para uno solo pero poco para repartir entre tantos porque hay muchos comerciantes que están muy mal“.
“Llegamos al punto límite en que no se vende nada, la gente está desesperada, es desesperante la situación sobre todo hoy que llegaron las facturas de luz y gas. No alcanza la plata”, reiteró Borri.
Y detalló: “Me llaman trabajadores endeudados con hasta 10 millones de pesos que han tomado crédito, ARCA y ARBA no dejan de embargar, tenés que pagar cargar sociales terriblemente onerosas sino te congelan las cuentas, es imposible mantener un local así. Te lleva puesto“.
Sobre las pocas ventas, subrayó que “la gente no puede consumir en medio de una recesión profunda, por eso tenemos que reclamar y no podemos esperar a que derramen esas inversiones que se anuncian porque en el medio muchos comerciantes quedarán en el camino“.
Respecto a los 300 millones de pesos dijo que no evita el colapso sino que ayuda a cubrir alguna deuda o darle un poco de aire al comerciante. Asimismo dejó en claro que “por más que regalemos o demos moratorias, no se pueden pagar y así seguimos pateando la pelota para adelante porque no hay ventas”.
“No existe el consumo porque la gente no tiene dinero y va a ser para peor si no se soluciona“, cerró.