Pablo Izcovich, gerente del Colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de la Provincia, sumó la necesidad de promover los corredores biológicos.
Como lo informamos ayer, concejales de distintos bloques mantuvieron un encuentro con representantes del Colegio de Ingenieros Agrónomos para avanzar en el análisis del proyecto de Código de Ordenamiento Urbano y Territorial.
El Ing. Agr. Pablo Izcovich, gerente del Colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de la provincia de Buenos Aires, destacó esta mañana en diálogo con Radio Altos la convocatoria a profesionales para que sumen su mirada y planteó la necesidad de revisar algunos aspectos de la iniciativa presentada por el Municipio.
En primer lugar se refirió al arbolado urbano que, recalcó, es una pieza fundamental y planteó la necesidad de que haya una mayor interacción a la hora de aprobar nuevas construcciones y desarrollos inmobiliarios entre las áreas municipales de arbolado y de obras particulares. “Tiene que haber compatibilidad, no es posible que un área del Municipio apruebe un plano son que haya intervenido antes el área de arbolado para evitar que se pierdan ejemplares”, enfatizó.
En segundo lugar, hizo hincapié en los corredores biológicos, que explicó, son áreas urbanas verdes en la ciudad que permiten el desarrollo de vegetación y que se instale allí la fauna. Sobre su importancia, mencionó el caso de las palomas, que dijo, están generando un problema enorme en pleno centro de la ciudad. “Hay que promover el establecimiento de ejemplares de árboles en esos corredores biológicos que permitan que tordos y palomas se instalen allí y no en el medio de la ciudad”, propuso.
Y otro punto del nuevo código que entienden desde el Colegio de Agrónomos que debe revisarse es el de la aplicación de productos fitosanitarios y agroquímicos. Indicó que el proyecto determina un área de 200 metros alrededor de la zona urbana donde no se pueden aplicar productos. “Si tenés un terreno, un emprendimiento hortícola, un invernáculo, un vivero, por ejemplo, no podés aplicar absolutamente nada. Cuando de hecho a veces es necesario aplicar, el tema es qué tipo de producto, qué clase toxicológica, qué volatilidad tiene”, advirtió.
Más allá de los planteos expuestos, Izcovich afirmó que celebran que Bahía Blanca cuente con un nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial y mostró su conformidad con la convocatoria a profesionales para que aporten su mirada.