La Justicia designó a un equipo técnico del Ministerio Público Fiscal para determinar si los archivos fueron editados o generados "por sistemas de síntesis automática".
El juez Ariel Lijo designó al equipo técnico que deberá realizar el estudio pericial a los audios del ex director de ANDIS Diego Spagnuolo, ordenado el 30 de abril, para determinar si fueron editados o generados “por sistemas de síntesis automática”. Para que la pericia sea posible, el exfuncionario deberá aportar su voz.
El estudio quedará a cargo de los laboratorios de Multimedia Forense y Análisis Técnico de Telecomunicaciones de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) del Ministerio Público Fiscal. La medida fue ordenada tras el fallo de la Cámara Federal que dispuso que la pericia solicitada por algunos acusados debe realizarse.
Lijo ordenó que el equipo de especialistas deberá detallar la caracterización técnica del archivo; realizar un análisis comparativo con “material indubitado”, para lo que convocarán a Spagnuolo para que aporte una muestra de su voz que cumpla esa función; comparar parámetros acústico-fonéticos; identificar eventuales operaciones de edición y su naturaleza, tipo y metodología; y analizar si su origen es sintético o natural.
A partir de la información obtenida, el equipo de peritos deberá concluir si los segmentos adjudicados al ex director de ANDIS son compatibles “con voz humana real de origen no sintético”, si son “atribuibles a la persona de Spagnuolo conforme al material indubitado” y especificar las “limitaciones metodológicas del análisis y los rangos de confianza de las conclusiones”.
El juez también pidió la detección de “edición mediante IA o herramientas de síntesis digital” y la detección de “múltiples generaciones digitales”. En caso de que haya modificaciones se deberá realizar la “reconstrucción cronológica” de las mismas.
Las pericias se realizarán sobre los audios obrantes en la causa, pero también se sumarán “dos audios que se encuentren disponibles en internet” para compararlos “técnicamente” y detectar “divergencias estructurales o modificaciones entre copias”.