Lo denunció desde la Asociación del Personal de Dirección de los Ferrocarriles Argentinos y Puertos, Ricardo Alonso.
Luego de que la provincia de Tierra del Fuego proteste por el amarre del petrolero de bandera británica VS PROMISE en el muelle del Puerto de Ushuaia, desde el Gobierno nacional salieron a responder que no significaba pérdida de soberanía y responsabilizaron a la gestión del gobernador Gustavo Melella.
“El barco no solo venía de trabajar en Argentina, sino que venía de la propia provincia de Tierra del Fuego. A su vez, la monoboya es jurisdicción provincial, por lo que fue el propio Gobierno fueguino quien avaló el ingreso del buque en 1º lugar”, explicó ayer en conferencia de prensa el vocero presidencial Adrián Ravier.
Esta mañana en diálogo con Radio Altos desde la Asociación del Personal de Dirección de los Ferrocarriles Argentinos y Puertos, Ricardo Alonso planteó que la respuesta que dio Ravier expone su desconocimiento sobre la actividad marítima y consideró que se trató, en realidad, “de una excusa para salir del pozo en el que ellos mismos se metieron”.
Para rechazar los argumentos de Nación para minimizar el amarre en el Puerto de Ushuaia, aclaró en primer lugar que no operó en un puerto como afirmó Ravier sino en una monoboya de una UTE integrada por tres empresas (una alemana, otra argentina y otra estadounidense).
“La que autoriza la operación en la monoboya es la Prefectura Naval Argentina”, recalcó.
Y agregó que la presencia del barco británico en el puerto de Ushuaia inflige las leyes, no solamente de la provincia de Tierra de Fuego, sino también las leyes de la Constitución Nacional: “Ingresó al Puerto de Ushuaia a hacer abastecimiento. Es decir, le estamos dando a un buque de bandera británica la logística para que opere en el Atlántico Sur”.
Criticó el argumento de las autoridades del Puerto de Ushuaia, que está intervenido por Nación, de que el VS Promise no tenía bandera británica, sino de las Islas de Man. “O son muy ignorantes, o brutos, o directamente buscan confundir a la población, porque las Islas de Man son más británicas que Margaret Thatcher, pertenecen directamente a la Corona Británica”, informó.
Alonso no dudó en aseverar que son responsables de lo ocurrido con el buque británico tanto los interventores del puerto de Ushuaia como el Gobierno Nacional, Cancillería, el Ministerio de Defensa y el propio Presidente de la Nación.
“Desde hace rato se viene discutiendo la explotación de los recursos naturales en el ámbito de las Islas Malvinas sin que la Cancillería ni siquiera se haya expresado. Ravier evidentemente quiso desviar hacia otro lado y buscar las responsabilidades en otro, concretamente en la provincia”, recalcó.
Advertencia sobre la entrega de recursos naturales a extranjeros
Alonso sumó lo ocurrido a principios de julio cuando el patrullero oceánico británico HMS Medway navegó por aguas de jurisdicción argentina rumbo a Punta Arenas, sin la notificación previa prevista en los acuerdos bilaterales.
La respuesta del Gobierno nacional fue que el buque hizo “uso de un paso inocente” con destino a Chile. “El paso inocente no es que yo paso tranquilamente sin hacer mucho ruido, sino que tengo que comunicarlo al país o al responsable de las aguas territoriales, cuando se trata de un buque de otra bandera y mucho más de un buque de guerra que surca las aguas argentinas. Acá no hubo aviso”, alertó.
Y expuso la situación que se está registrando tanto en las Islas Malvinas como en sus aguas subyacentes “sujeta a la usurpación inglesa y donde se están explotando los recursos naturales”.
En particular se refirió a la pesca y denunció depredación. Informó que debió suspenderse la campaña de pesca de calamar que es una especie transzonal con un ciclo de vida muy corto que se traslada de un lado a otro porque lo pescan con barcos arrastreros españoles. “Barcos españoles que no solamente están pescando en la Argentina, sino que también sus empresas madres están radicadas en la Argentina pescando. Y eso está prohibido por la Constitución, pero no se ha visto a nadie de la Cancillería que haya dicho algo”, advirtió.
Precisó que actualmente hay 14 barcos españoles arrastreros “parados” porque tuvieron que suspender la zafra. “Están en aguas de Malvinas pescando con red de arrastre, lo que genera una depredación enorme, y nadie puede decirles nada porque no se permite que se les diga nada a Gran Bretaña con respecto a eso”, cuestionó.
Y resumió: “Estamos convencidos que hay una intención del gobierno de ceder los recursos naturales al país extranjero que más presión pueda hacer. En estos casos estamos sujetos a lo que pueda hacer Gran Bretaña y en el caso de Tierra del Fuego a lo que quiera hacer Estados Unidos con su puerta hacia la Antártida”.