El economista Marco Kofman aseveró que el desarrollo de la cuenca neuquina “no derrama” hacia el resto de la economía.
El economista, integrante de EJES (Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental) y de MATE (Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía) Marco Kofman se refirió esta mañana en diálogo con Radio Altos al proceso de desindustrializacón que está atravesando Argentina y, en particular, advirtió sobre las riquezas que genera Vaca Muerta que “no derraman” hacia el resto de la economía.
“Estamos viendo un país con una gran dualidad: una primera página de éxito, de grandes récords de exportaciones de petróleo y de riqueza que se genera en el país; y una segunda página de crisis de la industria, de crisis del empleo, de endeudamiento de los hogares”, diferenció.
Agregó que la riqueza se concentra mientras se expande la precarización de los hogares argentinos. En ese contexto, aseveró que el desarrollo de Vaca Muerta no solo no derrama positivamente hacia el resto de la economía, hacia el resto de los eslabones productivos, sino que además consolida un esquema económico y político que tiene como objetivo la desindustrialización.
Planeó que en la actualidad hay sectores que aprovechan los dólares que genera Vaca Muerta “para llevarlos al exterior” y eso explica que mientras las exportaciones argentinas están en su récord histórico y nunca entraron tantos dólares comerciales al país, tampoco “nunca salieron tantos dólares financieros” como en la actualidad.
“La economía argentina hoy no genera los dólares que necesita para financiar lo que algunos sectores concentrados de la economía se están llevando al exterior. Ese es el gran drama de este momento”, enfatizó.
“Vaca Muerta no es un oasis en medio de una economía en crisis, por el contrario, es un componente central del sistema de dominación actual”. Esa frase corresponde a un análisis que publicó semanas atrás Kofman que se titula “Vaca Muerta y una ´Argentina para unos pocos´”.
Al respecto, amplió que Vaca Muerta hoy permite alinear intereses de sectores diversos, no solo los involucrados en el negocio directamente, como pueden ser las empresas petroleras, sino también otros sectores de la actividad, como el alimenticio, el financiero, el de la industria química. Y sumó como actor clave a los acreedores externos. “Argentina está pudiendo pagar los servicios, es decir, los intereses de la deuda externa, gracias a que Vaca Muerta está generando estos dólares”, remarcó.
Esa riqueza que está generando la explotación de la cuenca neuquina, aseveró, se da en un contexto y en una estructura de relaciones económicas y de poder. “Esa riqueza no fluye hacia todo el país, sino que directamente es apropiada por aquellos actores que la están extrayendo y que distribuyen en relación a cómo se da la estructura de poder en la economía y también en el sistema político. Para transmitir esa riqueza hacia el resto de la sociedad tendríamos que pensar otra manera de explotarla y otra manera de pensar las políticas públicas”, analizó.
Kofman habló de una comunidad de negocios y de intereses que están detrás de un proyecto histórico para la Argentina que es el de terminar con su industria.
“Hoy Vaca Muerta está aportando al esquema de la ´Argentina para afuera´, que genera un problema muy grave: nos deja sin trabajo a los argentinos y a las argentinas. Si nosotros perdemos salario porque perdemos empleo en el resto del país, no hay forma de que la economía ande. Parece ridículo que estemos batiendo récords históricos de riqueza petrolera y exportaciones petroleras en el contexto de una recesión que no se condice con eso que estamos viendo en el principal proyecto productivo del país que es Vaca Muerta”, concluyó.