Era la última etapa del segundo gobierno de Juan Carlos Cabirón al frente de la intendencia de Bahía Blanca.
Se disputaba una lucha interna muy fuerte en un radicalismo que intentaba reorganizarse tras el fin de mandato anticipado de la presidencia de Raúl Alfonsín con lo que eso significó para la imagen del partido.
Cabirón iba de precandidato a gobernador, estaba de campaña y en el marco de esos preparativos se produjo la visita de Alfonsín a la ciudad.
Jaime Linares estaba reemplazando a Cabirón y recibió al ex presidente en el despacho principal de Alsina 65.
Durante varios días, en el conglomerado de medios que tenía La Nueva Provincia (diario, radio y canal 9) se lo fustigó a Linares porque lo recibió vestido con jeans en lugar de pantalón, saco y corbata, a quien, hasta hacía poco menos de dos años, había sido el presidente de todos los argentinos en el retorno a la democracia.
Una tontería entonces (posiblemene picardía de la interna) y una tontería irrelevante en los tiempos actuales habida cuenta cómo se cocina y cómo se entiende, por los laterales, la dinámica de la política.
Pero de cualquier manera vale ese episodio histórico para relacionarlo con la visita presidencial del viernes y decir que es una vergüenza, desde lo protocolar, desde los usos y costumbres ( por qué no…), desde la responsabilidad que llevan implícitos los cargos, que el presidente de la Nación en su visita a Bahía Blanca no haya tenido (al menos que se sepa oficialmente) un encuentro con el intendente de la ciudad.
No deja de llamar la atención, como tantas otras cosas que pasan en la ciudad, que nadie haya dicho nada sobre el punto. Que es insignificante? Posiblemente lo sea… Que no mueve el amperímetro, que a quien le puede importar…? Todo es posible…
A esta altura ya nada debe sorprendernos seguramente. Pero también a esta altura ya es hora de no naturalizar todo…
Milei está en cabeza de un gobierno que sobrevoló las dos crisis meteorológicas que vivió la ciudad y toda su población y cuyas consecuencias, especialmente después de lo ocurrido el 7 de marzo, se seguirán viviendo por mucho tiempo más.
“Ustedes pueden” dijo en modo de consejo extraído de un libro de Autoayuda cuando el temporal de viento, y todavía estamos esperando que nos digan dónde están los 100 mil millones que faltan repartir a los inundados del decreto que él mismo dispuso por 200 mil y dónde fueron a parar los 26 mil millones anunciados por Bullrich para ir en ayuda del comercio de la ciudad.
NOTA: quizás, como apoyo a Milei, a su gobierno y a todos los dirigentes de LLA de Bahía Blanca habrá que decir, sobre este punto, que salvo nosotros y unos pocos más, nadie desde acá reclama como debería reclamar!
Un escándalo se armó hace treinta años cuando Linares recibió con jeans al ex presidente Alfonsín. Hoy pareciera estar bien que el presidente no se encuentre con un intendente de una ciudad que se voló primero y se inundó después…
Tiene razón el dirigente que el sábado, hablando de estas cuestiones, me dijo: “se nos hace difícil entender lo que pasa porque se está hablando otro idioma en términos políticos”.
PD: Para reflexionar: quizás después de esto se entienda que no siempre es conveniente intentar quedar bien con todos, sino que también sirve, en el momento oportuno, mostrar un poco los dientes…