El diputado advirtió que con la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional se instala un estado generalizado de sospecha sobre toda la población.
Luego de que el Gobierno enviara al Congreso el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, comenzaron a plantearse cuestionamientos desde distintos sectores sobre los alcances de la normativa, que va más allá de la cuestión Malvinas.
El diputado nacional Esteban Paulón acusó al presidente Javier Milei de utilizar una causa noble y sentida para concentrar poder y afirmó que implica un riesgo para la democracia.
“La estructura general del proyecto es la enorme concentración del poder en el presidente. Cuando uno ve el proyecto, el 20% está relacionado con Malvinas y el 80% con el Consejo de Seguridad Nacional”, señaló esta mañana en diálogo con Radio Altos.
Expuso que ese Consejo de Seguridad Nacional que se crea por ley incorpora una serie de facultades que superan a las del Congreso y del Poder Judicial. “Hay sanciones y medidas que puede tomar este Consejo como si Argentina estuviera en un estado de excepción, pero el país está en un estado de derecho, haciendo un reclamo soberano en los organismos internacionales y en los ámbitos internacionales, a veces con más o menos claridad, a veces con más o menos fuerza”, recalcó sobre los reclamos de soberanía de las Islas Malvinas.
Sumó que se toma la cuestión Malvinas como excusa para generar un Consejo que entre sus atribuciones figura la de “perseguir a quien piensa distinto”. “Hay una idea de estado general de paranoia que tiene el gobierno, un estado general de sospecha, y pretenden detrás de la causa Malvinas avanzar con toda esta normativa”, alertó.
Sobre el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, indicó que los primeros tres artículos hacen referencia a la ratificación de la soberanía argentina sobre Malvinas y destacó lo vinculado a sanciones y la extensión a todas las explotaciones de recursos naturales, no solo petróleo.
“Endurezcamos las penas, ratifiquemos la soberanía de Malvinas, pero todo lo demás son otras materias, otros temas que debieran discutirse en otra ley”, planteó.
El legislador de Provincias Unidas manifestó que al momento del tratamiento del proyecto en el Congreso, las y los diputados y senadores tienen que realizar un debate franco y no “gatopardista como pretende el Gobierno”.
No dudó en afirmar que el espíritu de la norma es el mismo del de la modificación del sistema de inteligencia. “Es muy peligroso porque nos pone a todos en la hipótesis de enemigos de la patria. La pregunta es qué pasa con un esquema donde el presidente no solo refuerza la concentración de poder, sino que también lo hace en el marco de una legislación que sospecha por defecto de todo el mundo como traidores a la patria”, se preguntó.
Por último, aclaró: “La parte que tiene que ver con la soberanía de Malvinas, estamos, y vamos a estar, y vamos a hacer aportes. La parte que tiene que ver con establecer en Argentina un estado de excepción, como se ha hecho en otros países con proyectos políticos similares al de Milei, no cuenten con nosotros”.