El primer ministro israelí tildó de “cobardes morales” a los diplomáticos que se retiraron del recinto y cruzó a los líderes de Turquía y Nueva York.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, brindó un tenso discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, donde afirmó que atacar a Irán fue “una de las decisiones más fáciles” de su gestión y arremetió contra las delegaciones que abandonaron el recinto en protesta.
Durante el ingreso del mandatario israelí al estrado, se produjo una retirada masiva de diplomáticos promovida por la Misión Palestina ante la ONU, lo que dejó vacía la mayoría de los asientos mientras el presidente del organismo, Khalilur Rahman, intentaba restablecer el orden.
Ante el salón semidesierto, Netanyahu calificó a los representantes que se retiraron como “cobardes morales” y sostuvo que, al defenderse, Israel también resguarda a otras naciones cuyos líderes le habrían agradecido en privado la eliminación del programa nuclear iraní.
En su intervención, el jefe de Gobierno israelí le respondió directamente al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien había impulsado el pedido de su arresto internacional por crímenes de guerra al ingresar a suelo estadounidense.
“No me puedes silenciar, no puedes silenciar la verdad”, exclamó Netanyahu hacia Mamdani, al tiempo que advirtió que las acusaciones antisemitas provocan consecuencias directas en la seguridad de la comunidad judía neoyorquina.
Asimismo, arremetió contra el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, a quien tildó de “tirano” y acusó de convertir a su país en un foco de propagación de falsedades contra el Estado de Israel.
El mandatario israelí remarcó que Erdogan encabeza encarcelamientos masivos de periodistas y opositores, mantiene la ocupación del norte de Chipre y sostiene hostilidades recurrentes contra Grecia mientras exige diariamente la destrucción de Israel.
En relación con los conflictos en Cisjordania, Netanyahu restó gravedad a los ataques ejecutados por colonos israelíes contra la población palestina, a quienes definió únicamente como “un puñado de jóvenes delincuentes“.
Aunque reconoció que estos grupos ocasionalmente talan olivos o inician incendios, aseguró que su administración no permitirá que ningún ciudadano tome la justicia por su propia mano.
Por su parte, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, intervino previamente mediante un mensaje grabado desde Ramala, tras la negativa de visados por parte de Estados Unidos para que asistiera de forma presencial.
Abás denunció la destrucción de infraestructuras en Gaza —donde las muertes ascienden a 73.922 según el Ministerio de Salud local— y exigió un cese de la ocupación para garantizar la solución de dos Estados.
El choque de posturas en el foro multilateral expone el continuo estancamiento de las negociaciones de paz en Oriente Medio y el creciente distanciamiento diplomático entre las partes.