El fiscal Cristian Aguilar, titular de la UFIJ Nº 1, detalló cómo avanza la investigación por la muerte del abogado Juan Roberto Cafasso en el gimnasio SportClub.
En diálogo con Radio Altos especificó que hasta el momento las medidas centrales que dispuso en el marco de la causa fueron allanar el lugar, secuestrar documentación, tomar imágenes, recrear la mecánica del hecho y recopilar expedientes administrativos de la Municipalidad, entre ellos del Departamento de Habilitaciones y del Departamento de Contralor de Obras Particulares.
“Queda bastante trabajo por realizar, pero la medida más importante de recolección de pruebas ya está dispuesta y realizada. Toda la documentación está en mano, es profusa, bastante voluminosa, así que ahora habrá que analizarla sumado a todo el sistema de ordenanzas del Municipio de Bahía Blanca para llegar a partir de ahí a determinar las responsabilidades penales”, enfatizó.
En ese punto, remarcó que el delito que se investiga es el de homicidio culposo: “fue una muerte totalmente evitable, por eso entiendo que hay un delito penal, y habrá que determinar ahora quién es responsable penalmente”.
Si bien la franquicia del gimnasio, presente en diversos puntos del país, es propiedad de una SRL (Sociedad de Responsabilidad Limitada), Aguilar afirmó que tiene dueños y un administrador y que a partir del análisis de la composición societaria, de cómo era la dinámica diaria del gimnasio, intentarán determinar las responsabilidades penales. “Más allá de que se trate de una empresa, hay responsabilidades penales de tipo individual”, insistió.
“Claramente estamos frente a un delito, eso no hay duda, el delito es homicidio culposo, una persona falleció por falta de medidas de seguridad, eso está claro, no admite discusión, el tema está que ahora hay que determinar cuáles son las responsabilidades penales”, reiteró.
Luego de que el Dr. Cafasso cayera al vacío desde un entrepiso, mientras realizaba actividad física el pasado sábado 6 de junio en el gimnasio ubicado en Avenida Cabrera al 4.100, el fiscal dispuso inmediatamente la clausura del lugar, aclaró, por un lado, para poder concretar medidas de prueba y, por otro, para custodiar a quienes asistían a ese espacio y evitar otros siniestros.
“La falta de medidas de seguridad es notable. En el entrepiso donde la víctima estaba realizando ejercicios me sorprendió que había 4 máquinas a 20 centímetros del filo del vacío. Detrás de esas máquinas están los banners, esas gigantografías donde no existe pared. Y, encima, si se hace una línea imaginaria, si no estuviera el vacío, hay un cielorraso de goma espuma. Es decir, tirás una botella de agua y pasa. Eso no ofrece ningún tipo de resistencia”, explicó.
Respecto del entrepiso, indicó que al momento de la inauguración del gimnasio en noviembre pasado, no estaba construido, aunque señaló que aún esa información debe ser corroborada por la fiscalía. Sí, subrayó, en los planos está incluido el entrepiso.
Al ser consultado sobre las inspecciones por parte el Municipio, dijo que resta determinar si las hubo, cuándo y qué había en el momento de las inspecciones donde hoy está el entrepiso, entre otros puntos.
“Primero, lo que yo dispuse como fiscal fue la clausura del lugar. Después, el Departamento de Fiscalizaciones dispuso también la clausura porque el lugar funcionaba con una habilitación provisoria vencida. Y finalmente, yo solicité a la Municipalidad de Bahía Blanca, que se determinen cuáles eran las condiciones estructurales en cuanto a seguridad de todo el edificio”, precisó.
Escuchá la nota completa en nuestro canal de YouTube.