“La idea es que los vecinos nos involucremos y participemos activamente en las decisiones”, remarcó el desarrollador inmobiliario Pablo Rueda.
Como lo planteábamos ayer en nuestro diario digital, un grupo de vecinos autoconvocados de Monte Hermoso impulsó una reunión con el intendente Hernán Arránz con el objetivo de tratar temas vinculados a cómo recuperar la costanera y qué medidas adoptar para hacer frente a futuras sudestadas.
El encuentro se concretará el próximo martes 6 de octubre en Bahía Blanca. Si bien en principio se pensó en invitar a representantes de todos los edificios ubicados sobre la línea de la costa, la convocatoria se amplió a toda persona que tenga propiedad en el balneario.
“Fue algo totalmente espontáneo, la idea es que participe un representante de cada edificio, puede ser el administrador o algún propietario. Es una reunión que tiene como propósito que el intendente de Monte Hermoso nos cuente qué propuestas se están barajando para frenar la embestida que está teniendo el mar. Hay que preparar las estructuras”, manifestó esta mañana en diálogo con Radio Altos el desarrollador inmobiliario Pablo Rueda.
Explicó que básicamente hay dos tipos de estructuras, blandas o duras. Las blandas, indicó, son las bolsas de arena que se fueron colocando en los últimos años, mecanismos “menos costoso, pero mucho menos efectivo”: “Cuando viene una sudestada fuerte se lleva puesto todo”.
Y las estructuras duras son las que se construyen con hormigón como la que se encuentra en la zona de La Goleta en Monte Hermoso, o en Mar de Plata, en La Habana, Cuba, en San Sebastián, España. “Hay un montón de lugares donde hay paredes de concreto que lo que hacen es frenar la embestida del mar y cuando se producen estas sudestadas que normalmente se suelen dar en septiembre y en marzo (este año ocurrieron en mayo y septiembre), permitan estar un poco más preparados”, subrayó.
Expuso la necesidad de que los vecinos se involucren y participen activamente en la toma de decisiones, recalcó, porque es un tema que afecta a todos. “Habíamos arrancado con la gente que está en la costa, pero esto es algo que involucra a todos porque si la costa está destruida, como está pasando hoy, afecta a todo el mundo. Todos los que tienen una propiedad para disfrutar o para alquilar tienen que sentirse involucrados y participar”, agregó.
Sobre las alternativas en las que está trabajando el Municipio del balneario, dijo que un punto primordial son los fondos para avanzar con las obras. “Además de lo que pueda poner la Municipalidad, hay que ver cuánto puede acompañar la Provincia y cuánto la Nación. Eso dependerá un poco de cuestiones financieras de cada estamento del Estado, y de voluntades políticas”, planteó.
Al ser consultado sobre la posibilidad de que el Municipio cree una tasa excepcional y por única vez para recaudar fondos y destinarlos a las obras en el frente costero, Rueda dijo que aún no tienen precisiones sobre esa alternativa.
“La idea es que la Municipalidad aporte todo lo que más pueda, ver si la Provincia y la Nación acompañan y probablemente algo le toque al sector privado, como algo extraordinario”, afirmó.
A modo de ejemplo, analizó que en el sector comprendido entre las calles Luzuriaga y Chaco (el más afectado durante los últimos eventos climáticos) hay cerca de 100 departamentos frente a la costa. “Con un aporte de 1.500 o 2.000 dólares cada uno, ayudás un montón. Los departamentos tienen un valor de entre 150.000 y 250.000 dólares, si el propietario tiene que aportar el 1% de lo que vale su departamento, no me parece que sea algo disparatado”, opinó.