Están previstas temperaturas de hasta 40°. Advierten que las alarmas por los focos comenzaron un mes antes de lo habitual.
Cientos de bomberos luchaban este domingo contra incendios forestales que redujeron a cenizas miles de hectáreas en Francia, España y Portugal, en medio de un creciente aumento de la temperatura cuando el continente aún no se recupera de una ola de calor.
Los últimos incendios forestales ya arrasaron más de 19.000 hectáreas en los tres países, donde se vaticinan temperaturas de hasta 40°.
La intensa ola de calor que asfixió Europa a finales de junio provocó miles de muertos adicionales en algunos países como Francia.
Ante la llegada de más fenómenos meteorológicos extremos, el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, recordó que los incendios forestales estivales comenzaron un mes antes de lo habitual.
En España, un incendio forestal cerca de la turística Costa Brava catalana arrasó con 2200 hectáreas.
En un comunicado, los bomberos afirmaron haber “estabilizado” el incendio en la Bisbal del Ampurdán, pero les preocupa el flanco derecho, y temen un “día complicado” por las altas temperaturas y a un “perímetro muy discontinuo, con varias islas de vegetación que no quemaron en el interior de la zona afectada”.
Esta situación, según alertaron, podría provocar nuevos focos.
Cerca del 97% de la superficie afectada está dentro del espacio natural protegido de las Gavarras, según los agentes forestales.
Las autoridades creen que fue provocado por una “negligencia”. El presidente de la región de Cataluña, Salvador Illa, anunció la detención de un sospechoso.
En Francia movilizaron cerca de 700 bomberos para contener un incendio forestal que devastó más de 1600 hectáreas en la ladera de una montaña en Trevillach, a unos 36 kilómetros al este de Perpiñán.
Las autoridades informaron sobre dos heridos, un habitante y un bombero, ambos en estado grave. Los alcaldes abrieron refugios de emergencia.
“Empezamos a ver humo y luego fue avanzando. Alguien de la alcaldía llamó a nuestra puerta hacia la una de la madrugada para decirnos que nos fuéramos. El olor a quemado nos invadía la nariz”, relató Charlotte Pignol, de 30 años, acompañada de su madre, su hijo y sus tres perros.
“El fuego pasó a 300 metros de las casas. Nos sorprendió la rapidez con la que se propagó; era impresionante”, contó Patrice, de 53 años, vecino de Trévillach.
Fuente: TN