El partido se disputará el martes 20 de octubre desde las 21.30. El equipo carioca se impuso 1-0 en la ida en la Bombonera.
Este jueves, la Justicia de Brasil ratificó que el partido de vuelta entre Boca y Vasco da Gama por las semifinales de la Copa Sudamericana se jugará en el Maracaná de Río de Janeiro. Así parece haberse cerrado una de las novelas que rodeó a la serie por el torneo continental.
Luego de las apelaciones y los recursos presentados de un lado y del otro, la Conmebol le confirmó a la dirigencia del Xeneize que el partido se jugará en el mítico estadio brasileño y se espera que no haya más cambios.
El sitio Globo Esporte contó el detrás de escena de esta resolución: “El dúo Fla-Flu apeló ante el tribunal de Brasilia el martes, horas después del último fallo a favor de Vasco en los tribunales de Río de Janeiro. El caso fue analizado por el presidente del Tribunal, quien consideró que carecía de la capacidad jurídica para analizar el fondo del asunto”.
Al mismo tiempo, el ministro encargado de este fallo argumentó que “no existe un interés público primordial en defensa ni ningún servicio público en juego”.
Vasco da Gama ya sabía de antemano que no podría jugar esta semifinal en su propio estadio debido a que no reúne los requisitos de capacidad exigidos por la Conmebol para recibir un partido de esta instancia.
Ante esta situación, la dirigencia presentó un recurso ante la Justicia de Río de Janeiro para obtener la autorización de jugar en el Maracaná, el estadio que administra un consorcio integrado por Flamengo y Fluminense.
La Conmebol había anunciado este martes que el partido se disputaría en el Maracaná, pero la decisión quedó bajo amenaza por la disputa judicial en torno al uso del estadio. Frente al riesgo de que la Justicia brasileña volviera a intervenir, el organismo sudamericano advirtió que el encuentro podría mudarse a una cancha neutral, más precisamente a Paraguay.
La incertidumbre creció luego de que el consorcio encargado de administrar el escenario de Río de Janeiro presentara una nueva apelación, pese a que faltaba menos de una semana para el compromiso.
En paralelo, el club carioca había sumado otro elemento a la disputa al confirmar que sus hinchas habían agotado las entradas disponibles para el encuentro en el Maracaná, a la espera de una resolución definitiva sobre la sede.
Fuente: TN