Se complica la situación judicial de los propietarios de la franquicia del gimnasio Sport Club, lugar donde el sábado se produjo la tragedia que desembocó en el fallecimiento inmediato del Dr. Juan Roberto Cafasso luego de caer al vacío desde una altura de aproximadamente 3 metros 50 centímetros.
Es que este mediodía, luego de proceder al allanamiento de las instalaciones del local, el fiscal Christian Aguilar, en declaraciones a la prensa dijo enfáticamente que “resulta evidente el faltante de medidas de seguridad, esto fue una tragedia evitable, el delito es de homicidio culposo”.
El agente fiscal estuvo acompañado por otros funcionarios de la UFI 1 y por personal policial. Fue en la búsqueda de documentación para certificar de quién es la propiedad y quién o quiénes son los responsables del gimnasio.
Ratificó la mecánica de lo ocurrido el sábado pasado cuando el Dr. Cafasso estaba por terminar su rutina de ejercicios, en ese caso arriba de un elíptico.
Fue en el marco de ese relato en el que el funcionario judicial enfatizó que “el sentido común indica que no podés poner un elíptico a 20 cms del vacío, solo había gigantografías, lo cual no permitía apoyarse, ya que no había pared y además tenían una habilitación provisoria vencida”, reiteró, tal como se había informado a las pocas horas de aquel suceso.
En el contexto de la investigación, por otra parte, se intenta establecer además si el entrepiso o la plataforma en la que se encontraba el elíptico ya estaba construída en el momento en que el gimnasio se inauguró en noviembre pasado, o por el contrario, se construyó poco despúes para ganar más espacio abajo y por lo tanto sin permiso municipal.
A todo esto, por el momento, nada se sabe sobre el proceso de auditoría interna que, según las versiones, habría dispuesto llevar adelante el gobierno municipal en torno del departamento de habilitaciones.