"Zupan, el creador de la empresa, hoy debe estar retorciéndose en el cielo al ver cómo sus nietos decidieron cerrar la puerta de esto que para Tornquist es un emblema", afirmó
La comunidad de Tornquist enfrenta uno de los momentos económicos y sociales más críticos de su historia reciente tras confirmarse el cese total de operaciones de la planta de Interpack (históricamente conocida como la papelera del distrito), una fábrica emblemática con 66 años de trayectoria en la región.
El dirigente y actual director del Banco Provincia de Buenos Aires, Sergio Bordoni, analizó la gravedad del panorama, remarcando que el impacto excede ampliamente a las familias de los empleados cesanteados:
«Esto es algo muy triste y muy lamentable para nuestro querido pueblo, porque realmente no solo se quedan sin laburo, sino que indirectamente gente que trabajaba con una fábrica, como transportistas, camioneros, comerciantes, estaciones de servicio».
En sus declaraciones, Bordoni apuntó directamente contra el ejecutivo de la firma, Mariano Capisto, recordando los compromisos de diálogo asumidos con la comunidad y las autoridades locales:
Mariano siempre me decía que la fábrica no se iba a cerrar, y que si en algún momento la fábrica se cerraba, el primero en enterarse tenía que ser el intendente. Hoy no soy intendente, pero al menos haber levantado el teléfono y decir: ‘Mirá, Pino, esto es una situación insostenible’, o a Estefanía, que es la intendenta: ‘Vamos a proceder al cierre’. No pasó eso. Mariano Capisto, no me llamaste«.
En ese sentido, lamentó la lógica estrictamente financiera con la que se tomó la determinación: «Sé que para ustedes es cerrar un número nada más, no piensan en personas ni en familias que hoy la van a pasar mal».
Asimismo, Bordoni expuso la inconsistencia del cierre frente a los movimientos operativos que la empresa realizaba hasta hace pocos días: «Hace tres meses atrás estuviste en mi despacho, me pediste si podíamos hacer llegar los bitrenes al distrito de Tornquist porque querían poner una pastera. Hasta hace una semana atrás tomaron cinco empleados nuevos, y de golpe nos cerrás la fábrica».
Frente a la sorpresa generada en el sector laboral e industrial —dado que la planta cuenta con stock completo de materia prima y capacidad productiva plena—, el director del Banco Provincia cuestionó la falta de sensibilidad de los accionistas:
«Hemos tenido distintos gobiernos; 66 años tiene la fábrica. Yo creo que Zupan hoy se debe estar retorciendo en el cielo de ver cómo sus nietos han decidido cerrar la puerta de esto que para Tornquist es un emblema. Son decisiones de gente que lo único que hace es sumar y restar, mirarse si los números le cierran; si no le cierran, hacen esto», agregó en declaraciones formuladas a Radio Reflejos de Sierra de la Ventana.