Un documento de tres páginas afirma que "defender la libertad de expresión (...) no equivale a asumir pasividad intelectual".
En el marco de un nuevo episodio de discusión entre el gobierno nacional y el sistema universitario, se dio a conocer un documento elaborado por el Consejo Superior de la UNS.
En este caso fue por la presentación en el Campus Palihue de la Universidad Nacional del Sur (UNS) del libro “Dios, Patria, Familia” del diputado nacional de LLA Santiago Santurio, acto organizado por los estudiantes identificados con LLA, y que disparó el rechazo de numerosos agrupaciones de la comunidad universitaria bahiense que denunciaron “un intento de normalizar el fascismo dentro de una universidad pública”.
“Ese título no es inocente: fue consigna de Benito Mussolini, adoptada por Francisco Franco en España, por Antonio Salazar en Portugal y hoy es bandera de las derechas en todo el mundo”, señalaron desde la Asociación de Docentes de la UNS al referirse al título del libro de Santurio y en rechazo a la actividad, tal como lo hemos informado tanto en la radio como en nuestro portal.
El Consejo Superior aclaró que la presentación del libro no debe ser “prohibida o censurada”.
En el comunicado cuestionó que el libro de Santurio “contiene expresiones falaces y agraviantes para con la Institución que representamos y sus dependencias y están firmadas por personas que llevan adelante acciones concretas en contra de ellas desde los lugares de poder que ocupan”.
No obstante el documento de tres páginas indica en otro párrafo que “debe aclararse que la actividad ha sido organizada por una lista de estudiantes con representación en órganos del gobierno de la UNS, sin aval académico por parte de ningún Departamento” y que no debe ser prohibida.
Por ese motivo agrega que “el Consejo Superior Universitario interpela esta actividad con firmeza intelectual” porque – agrega – “defender la libertad de expresión es preservar que a nadie se lo castigue por su opinión, pero no equivale a asumir pasividad intelectual”.
Mientras tanto, por las redes se cruzaron la rectora de la Universidad de Mar del Plata y el Subsecretario de Políticas Universitarias quien salió al ataque de los rectores, a los que acusó de ser “cómplices de vulnerar el derecho a la educación” en relación a la nueva instancia de paro.
La más fuerte de las críticas pronunciadas por Alejandro Alvarez fueron dirigidas a la universidad de Mar del Plata, donde le reclamó en una nota a la rectora Mónica Biasone que “ponga fin a la violencia”.
El funcionario nacional, a quien todos apodan “El Galleguito”, se refirió a una pelea durante una asamblea en Humanidades, donde la presencia de militantes libertarios ajenos a esa facultad derivó en un tumulto con estudiantes de otras agrupaciones.
En esa asamblea, una de las personas que hizo uso de la palabra cuestionó que “la pasividad del movimiento estudiantil” permita “que los fachos quieran intentar militar el ajuste en la facultad”.
En la mencionada nota Alvarez le reclamó a la rectora “que asuma sus responsabilidades y ponga fin a la violencia” y que, “si no puede hacerlo, solicite la asistencia de las fuerzas de seguridad”. Más a fondo, le advirtió: “Continuar con su actitud pasiva es complicidad con los violentos”.
La rectora Biasone, que además es dirigente del Partido Socialista marplatense, replicó que la universidad “cuenta con sus mecanismos institucionales para abordar estas cuestiones” y de paso le reclamó una audiencia para plantear “las cuestiones centrales que atraviesan a nuestra universidad”, solicitud que, según dijo ha hecho desde que asumió sin que hasta el momento se haya respondido.
@AleCiroAlvarez agradezco su interés por la @unmdp, como así también el de la Ministra @SPettovelloOK
— Mónica Biasone (@rectoraunmdp) August 28, 2026
Desde el 1° de diciembre de 2025, fecha en que asumí como rectora, vengo solicitando una audiencia para poder abordar personalmente las cuestiones centrales que atraviesa (⬇️)
Fuentes: La Política On Line y Propias