Coope Borlenghi
Nacionales - 09:53
Nacionales - 25 de abril 2026, 09:53

Datos del Banco Central: la morosidad de las familias creció por 16° mes consecutivo en febrero

Las líneas de préstamos personales y tarjetas de crédito siguen siendo las más afectadas.

La morosidad del sistema financiero volvió a mostrar un deterioro en febrero de 2026 y alcanzó nuevos máximos, tal como adelantó Ámbito, en un contexto de menor dinamismo del crédito y consumo aún debilitado. 

En familias el dato empeoró por 16° mes consecutivo; las líneas de préstamos personales y tarjetas de crédito siguen siendo las más afectadas.

Según el último Informe sobre Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el ratio de irregularidad del crédito al sector privado se ubicó en 6,7%, lo que implicó un incremento de 0,3 puntos porcentuales (p.p) frente a enero y un fuerte salto de 4,9 p.p. en términos interanuales.

Al desagregar por tipo de deudor, la situación más crítica continúa observándose en los hogares. La morosidad de las familias trepó al 11,2% en febrero, consolidando una tendencia alcista en línea con el deterioro del ingreso real y el freno en la expansión del crédito al consumo. Por su parte, el financiamiento a empresas mostró un ratio de irregularidad sensiblemente menor, de 2,9%, aunque también en niveles superiores a los de un año atrás.

¿Qué tipo de endeudamiento presiona a las familias y empresas?

En detalle, la mora de las familias acumuló un deterioro prácticamente ininterrumpido durante el último año. La misma pasó de 2,9% en febrero de 2025 al actual 11,2%, lo que refleja la fuerte presión sobre la capacidad de pago. Los mayores incrementos se verificaron en los préstamos personales, donde la irregularidad escaló al 13,8%, y en las tarjetas de crédito, que alcanzaron el 11,6%.

También se observaron subas en los créditos prendarios (6,8%) y una dinámica más estable, aunque creciente, en los hipotecarios (1,4%). El segmento “otros”, tradicionalmente de mayor riesgo, trepó hasta un elevado 34,4%, marcando el mayor deterioro relativo.

En el caso de las empresas, si bien los niveles de mora siguen siendo bajos en términos históricos, también evidencian una tendencia creciente. El ratio de cartera irregular pasó de 0,8% en febrero de 2025 a 2,9% en febrero de 2026. Las subas más marcadas se dieron en adelantos (3,1%) y documentos (2,5%), mientras que los créditos con garantía prendaria alcanzaron el 3,9%. Por su parte, las líneas vinculadas al comercio exterior se mantuvieron prácticamente estables (0,6%), y los préstamos hipotecarios corporativos mostraron niveles más elevados pero relativamente estables (4,7%).

Los bancos expanden su exposición pero cae la demanda de crédito

En paralelo, el sistema financiero incrementó levemente su exposición al sector privado, que alcanzó el 44,4% del activo total (+0,2 p.p. mensual y +6,3 p.p. interanual), con mayor peso del crédito en pesos. Sin embargo, este mayor peso relativo responde más a la caída real del peso producto de la devaluación que a una expansión del financiamiento.

El comportamiento del crédito también se vincula con cambios en las condiciones financieras. De acuerdo con la Encuesta de Condiciones Crediticias del BCRA, durante el primer trimestre los estándares para empresas se endurecieron significativamente y la demanda cayó en todos los segmentos, mientras que en hogares también se observó una contracción en la demanda, especialmente en tarjetas y créditos hipotecarios.

¿Cómo impacta esto en el consumo?

Este escenario ayuda a explicar la evolución del consumo. Si bien algunas mediciones privadas mostraron leves mejoras mensuales en marzo, el consumo sigue en terreno negativo en la comparación anual, con caídas de hasta 2,6%. A pesar de las declaraciones oficiales, como las del presidente Javier Milei, quien sostuvo que “estamos en récord de consumo”, los datos muestran una dinámica heterogénea, donde los bienes durables y el turismo impulsan la actividad, mientras el consumo masivo permanece débil.

En esa línea, el economista Ricardo Arriazu advirtió que gran parte del repunte reciente se financió con crédito, especialmente en rubros como autos y viajes, lo que suma presión sobre la capacidad de pago de los hogares. Esto se refleja en el aumento de la morosidad, en un contexto donde el crédito a familias dejó de crecer a fines de 2025.

En conjunto, el aumento de la mora, el freno en la demanda de crédito y la debilidad del consumo masivo configuran un escenario donde el sistema financiero mantiene niveles elevados de cobertura, pero enfrenta un deterioro en la calidad de su cartera que podría persistir en los próximos meses.

Fuente: diario Ámbito

Banner Radio Online
Banner LC
Banner Despabilate XS

Otras noticias Nacionales

te puede interesar

las más leidas