A semanas del arranque de un nuevo Mundial de Fútbol, especialistas advierten que el lado negativo es el aprovechamiento de los sitios de apuestas para captar, aún más, a los menores.
La preocupación atraviesa distintos ámbitos. Psicopedagogos, psicólogos, expertos en cultura digital y ciberseguridad e integrantes de la Iglesia coinciden en un punto: el Mundial puede transformarse en una enorme puerta de entrada a la ludopatía adolescente.
La psicopedagoga y especialista en neuroeducación, Mariana Savid, dialogó con Pulso Informativo por Radio Altos y reconoció que “nunca pensé ver lo que estoy viendo ahora, que son chicos de 12 años pensando en como conseguir el bono más alto para apostar”.

Al respecto puso el foco en los llamados tipster o pronosticadores, que tiran datos a modo de recomendación par que los chicos apuesten cuantos goles va a hacer un equipo, quién va a ganar, etc. “Detrás de todo esto hay una trampa porque son supuestos expertos pero son empleados encubiertos de las casas de apuestas, por eso es sumamente importante educar en prevención y enseñarles a dudar“.
“Hoy el desafío fundamental es preparar el pensamiento crítico porque están en las redes y estos personajes usan sus mismos códigos, te regalan un link en el que recibís dinero de regalo y es irresistible para ellos”, alertó.
Por otro lado planteó que “hay una normalización de las apuestas por la publicidad y una captación muy perfectamente calculada“.
Respecto a las edades, Savid dijo que desde los 11 años se ven apuestas y que con el Mundial “muchas chicas comenzaron a apostar con el corazón que va a ganar a Argentina, mientras los chicos creen que saben y apuestan más detallado”.
“Hay mucho mecanismo que funciona en el cerebro como un tragamonedas y esa es la puerta de entrada que genera dopamina”, advirtió. Asimismo sostuvo que “el mismo scrolleo sin fin, sin reflexión, en redes sociales, hace que sigamos viendo porque lo que nos genera esa dopamina es lo que podamos ver después. Todo fomenta dependencia y adicción”.
“Es todo una ingeniería y el Mundial es el anzuelo perfecto. Nadie cuenta cuando pierden, todos se jactan cuando ganan pero la realidad es que todos pierden“, concluyó la especialista.