El abogado Jerónimo Guerrero Iraola advirtió que el fallo de los tres jueces del máximo tribunal fue “vil, cobarde, de espaldas al pueblo”.
Ayer la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó una demanda que buscaba anular la derogación de la Ley de Tierras Rurales, una medida dispuesta por el Poder Ejecutivo a través del artículo 154 del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023. La norma derogada por el Gobierno de Javier Milei regulaba y limitaba la posesión, propiedad o tenencia de tierras rurales en manos de ciudadanos o empresas extranjeras.
Para el máximo tribunal, el Centro de Excombatientes Islas Malvinas de La Plata, que fue el que inició la acción legal, carece de la legitimidad necesaria para cuestionar la norma, al no configurarse un caso o controversia judicial concreta.
“Lo que vivimos ayer por parte de la Corte Suprema de Justicia de la Nación constituye una tragedia para los argentinos. Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzettile le han puesto el cartel de “Se vende” a la República Argentina”, denunció esta mañana en diálogo con Radio Altos el abogado del CECIM La Plata, Jerónimo Guerrero Iraola.
Sumó que los magistrados se pronunciaron con el reciente fallo “de espaldas al pueblo, de una forma vil y cobarde” porque eludieron expedirse sobre la constitucionalidad del mencionado artículo 154.
Rechazó el argumento esgrimido por la Corte para volver a poner en vigencia el artículo que derogó la Ley de Tierras Rurales y, con ella, las restricciones a la compra de campos por parte de extranjeros. Enfatizó que el CECIM La Plata está altísimamente legitimado para poder acudir en defensa de la soberanía nacional ante los estrados judiciales. “Nos preocupa sobremanera este fallo que pone a la Argentina en estado de riesgo porque la pone literalmente en venta. A partir de hoy a la República Argentina puede venir Peter Thiel o Elon Musk y comprar un río, una montaña o lo que se les ocurra, porque estos tres jueces han convalidado la venta de nuestra patria”, acusó.
Sostuvo que afirmar que la Corte no se abocó al tratamiento de la constitucionalidad del decreto es un argumento culposo porque “si tenían ganas de abocarse podrían haberlo hecho y eligieron no hacerlo; si algo tienen es una enorme vocación de especulación política”.
“Las tragedias se pueden hacer, cuando uno forma parte de un poder del Estado, por acción o omisión, en todo caso, si el argumento es que no se expidieron en torno a la constitucionalidad, es una tragedia también y es una decisión política institucional no meterse y convalidar el saqueo de nuestra patria”, insistió.
Para el letrado, los tres magistrados del máximo tribunal del país lograron que quede vigente el artículo 154 del DNU 70/2023 y así que la patria se ponga en venta. “Ahora tienen que hacerse cargo de las consecuencias sociales y del escarnio público que eso genera. Hay tres magistrados que se creen enviados de Dios en la tierra, que no dan explicaciones de nada a nadie y que han puesto en venta nuestro país”, disparó.
Y no dudó en manifestar que con este fallo la Corte “ha pisoteado” tanto la voluntad popular como las discusiones que se dieron en el Congreso, sobre la Ley de Tierras.
“La única verdad es la realidad. La Corte decidió vender la República Argentina. Lo hizo de espaldas a la gente y sin dar explicaciones; lo hizo prescindiendo y omitiendo un debate público de enorme trascendencia político institucional en nuestro país”, remarcó.
Por último, explicó que en el plano judicial, en lo que concierne a esta causa, “el partido está terminado, la Corte decidió terminarlo”. “Habrá que indagar, estudiar, ver algunas otras posibilidades; todavía no tenemos una definición al respecto, pero está claro que en el plano de lo judicial al menos este partido ha llegado a su fin”, resumió.