Hace 42 años que el histórico Ferrocarril Trasandino dejó de funcionar y un tren ya no une a Mendoza con Chile a través de la Cordillera de los Andes. Ahora, un megaproyecto de US$9.600 millones busca recuperar esa conexión mediante un túnel ferroviario de 54 kilómetros bajo la montaña y una nueva salida al Pacífico para la producción sudamericana.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la iniciativa es impulsada por la empresa chilena Beler S.A. junto a la firma singapurense International Nusantara Investment y propone desarrollar una moderna red ferroviaria entre Mendoza y la región chilena de Valparaíso.
El proyecto, denominado Corredor Bioceánico Longotoma, contempla infraestructura para el transporte de cargas y pasajeros y busca posicionarse como una alternativa logística para conectar a la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay con los mercados de Asia.
La obra tiene como eje principal un túnel ferroviario de 54 kilómetros entre Uspallata y la ciudad chilena de Los Andes, una conexión que permitiría atravesar la Cordillera durante todo el año sin depender de las condiciones climáticas que suelen afectar al paso Cristo Redentor.
A ello se suma una doble vía electrificada de 420 kilómetros, diseñada para transportar pasajeros, mercaderías y vehículos entre la zona cordillerana y la costa del Pacífico.
El plan también prevé la construcción de un centro modal de cargas en Longotoma y un puerto submarino de aguas profundas en La Ligua, especialmente pensado para exportar granos y otros productos sudamericanos hacia los mercados del Asia-Pacífico.
Según los impulsores de la iniciativa, el corredor permitiría reducir costos logísticos y mejorar la competitividad de las exportaciones regionales.
Fuente: NA