Hoy se desarrollará en Av. Colón 80 una jornada que se titula “La contaminación que no vemos: lo que deja Vaca Muerta en Bahía Blanca”.
Será desde las 17:30 en el Salón de los Fundadores. Disertarán:
“La idea es un poco visibilizar lo que es el impacto de toda la cadena de producción de combustibles fósiles y especialmente en términos de calidad de aire, cuál es este impacto que se genera en la atmósfera”, adelantó esta mañana en diálogo con Radio Altos Giselle Muno Diturbide, responsable del área de legales de la FARN.
Además, dialogarán sobre el impacto en la salud de las emisiones, de cómo están reguladas, de cuáles son las políticas actuales en Argentina y de qué falta en términos regulatorios.
Sobre este último punto, afirmó que hay regulación, pero “hay mucho trabajo aún por hacer”. “Estas actividades durante toda la cadena de producción que incluye extracción, refinería y transporte, emiten gas metano, que es un gas de efecto invernadero y que es 80 veces más potente que el dióxido de carbono en un periodo de 20 años. Es decir, es mucho más contaminante. Y el gas metano no está regulado específicamente a nivel nacional”, aseveró.
Agregó que el gas metano es un precursor del ozono troposférico, que sí está regulado por la ley de calidad de aire nacional, pero se trata de una norma que data de los años 70. “Está desactualizada porque hubo dos actualizaciones de la Organización Mundial de la Salud para regular estos parámetros. El último en el 2021”, recalcó.
En el caso de la provincia de Buenos Aires, aclaró, sí se han actualizado los parámetros, el último, en el año 2018.
“Nos está faltando una regulación nacional en términos de mitigación de metano. Hay algunas provincias que sí avanzaron en esta regulación, pero al no existir a nivel nacional genera que en territorios donde hay distintas actividades de esta cadena la regulación sea dispar, en algunos casos está más regulado, en otros es más flexible. De allí la necesidad de una regulación nacional”, insistió.
Sobre la importancia de contar con una regulación a nivel nacional, expuso la necesidad de las mediciones y de hacer públicos los datos que se generan en términos de calidad de aire porque estas actividades y los compuestos que emiten (mencionó compuestos orgánicos volátiles, entre ellos, el benceno y metilbenceno) son agentes cancerígenos, y el metano, como precursor del ozono troposférico, es también causante de enfermedades respiratorias y cardiovasculares: “Es necesario que se monitoree de manera permanente en distintos puntos lo que son los parámetros de calidad de aire”.
Al ser consultada sobre la situación de las emisiones de las plantas instaladas en Bahía Blanca, indicó que hay dos puntos de monitoreo que envían datos a la subsecretaría de Ambiente de la Nación. Pero recalcó que no se encuentran en el Polo Petroquímico, sino en otros espacios de la ciudad.
“En este momento, los parámetros que se están midiendo y los sitios en donde se están midiendo, dan bien, pero obviamente que lo ideal sería tomar más muestras, tener más monitoreos de calidad de aire, y por supuesto medir la totalidad de los parámetros que se emiten con estas actividades, porque en el caso de los compuestos orgánicos volátiles, no lo sabemos”, subrayó.
Y reiteró: “Habría que ampliar las mediciones y las estaciones de monitoreos, regularlo a nivel nacional y actualizar la norma”.
Escuchá la nota completa en nuestro canal de YouTube.