Un joven perdió el control de su auto. Arrancó de cuajo uno de los semáforos. Tenía 0,95 gramos de alcohol en sangre.
El test de alcoholemia arrojó 0,95 g/l. El vehículo terminó incrustado tras derribar un semáforo en la esquina de Brown y O’Higgins.
Un fuerte siniestro vial se registró en la mañana de este viernes 1° de mayo en el microcentro, cuando un joven al volante perdió el control de su auto y terminó incrustado en el frente de un local comercial.
De acuerdo a la información oficial, el conductor circulaba con 0,95 gramos de alcohol por litro de sangre, casi el doble del límite permitido. Además, se investiga si se encontraba escapando de un control policial al momento del hecho.
El vehículo, un Ford Focus, impactó primero contra un semáforo —que fue arrancado de cuajo— y continuó su trayectoria hasta colisionar contra la reja y la vidriera de un comercio ubicado en la intersección de Brown y O’Higgins.
Fuente: BVC Noticias