Díaz-Canel alertó por el impacto del bloqueo energético tras la captura de Maduro y reclamó un diálogo “sin presiones ni precondicionamientos” con el gobierno de Trump.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, advirtió que su país atraviesa un “desabastecimiento agudo de combustible” y denunció una “campaña de calumnia, odio y guerra psicológica” ante la presión de Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro. Sin embargo, dijo que su gobierno está “dispuesto a un diálogo” con la administración de Donald Trump.
“Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos, a un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir o dialogar”, pero “sin presiones” ni “precondicionamientos”, dijo Díaz-Canel en una inusual comparecencia en cadena de radio y televisión.
Además, dijo que ese diálogo tendrá que darse desde “una posición de iguales, en una posición de respeto a la soberanía, a la independencia, a la autodeterminación” y sin “injerencia en los asuntos internos”.
“No soy idealista, sé que vamos a vivir tiempos difíciles. Estos, en particular, son muy difíciles”, afirmó.
El gobernante cubano habló este jueves en una inusual rueda de prensa transmitida en directo en la isla. No obstante, todas las preguntas fueron formuladas por representantes cubanos de medios nacionales, bajo un estricto control estatal, y algunos de prensa internacional seleccionados y afines como Russia Today y la agencia de noticias china Xinhua.
Díaz-Canel dijo que su gobierno se reunió para preparar un plan de “desabastecimiento agudo de combustible” ante las presiones de EE.UU y la faltante de nafta que afecta a la isla.
Cuba, sometida desde 1962 a un embargo estadounidense, dependía del petróleo de Venezuela. Pero ese país cesó sus envíos tras lo que en Cuba llaman “los sucesos del 3 de enero”. El gobernante admitió que no entra combustible desde diciembre.
El presidente aseguró que el bloqueo petrolero va a tener consecuencias serias en el país, para lo que se están poniendo en marcha una serie de medidas de emergencia que van a “demandar esfuerzos”. “Es asfixiarnos completamente”, agregó.
“Si no resistimos, ¿qué vamos a hacer, nos vamos a rendir?”, se preguntó Díaz-Canel.
Resaltó que el “bloqueo energético” de EE.UU. va a suponer “afectar la transportación de alimentos, la producción de alimentos, el transporte público, el funcionamiento de los hospitales, de instituciones de todo tipo, de las escuelas, la producción de la economía, el turismo…”.
Ante ese escenario, dijo que el Gobierno adoptó una serie de medidas de emergencia que retoma como referencia las “indicaciones” del expresidente Fidel Castro durante el llamado Periodo Especial, por la depresión que supuso para la isla la caída del bloque soviético.

Díaz-Canel retomó el concepto de la “opción cero”, el plan de supervivencia planteado en los años 90 ante el escenario de “cero petróleo”. El plan implicaba un racionamiento extremo, autosuficiencia alimentaria, el uso de tracción animal, carbón vegetal para cocinar y transporte no motorizado, entre otras medidas.
“Están contempladas (alguna de esas medidas), también actualizadas porque hay situaciones diferentes en estas directivas”, indicó.
Además, afirmó: “No hay estado fallido; lo que hay es un estado que ha tenido que enfrentar con mucha resistencia las máximas presiones para asfixiar la economía de la principal potencia del mundo, una potencia que tiene un basamento imperial y un propósito hegemónico de dominación”, dijo sobre la amenaza estadounidense.
Fuente: TN