La Ley exige que todas las mercancías transportadas entre puertos estadounidenses sean transportadas exclusivamente por buques de construcción estadounidense.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, suspendió el miércoles la Ley Jones por 60 días en un esfuerzo por frenar el aumento de los precios del petróleo causado por el cierre del Estrecho de Ormuz frente a la costa de Irán.
La Ley Jones exige que todas las mercancías transportadas entre puertos estadounidenses sean transportadas exclusivamente por buques de construcción estadounidense, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
“La decisión del presidente Trump de emitir una suspensión de la Ley Jones por 60 días es solo un paso más para mitigar la interrupción a corto plazo del mercado petrolero mientras las fuerzas armadas estadounidenses continúan cumpliendo los objetivos de la Operación Furia Épica”, dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en un comunicado.
“Esta medida permitirá que recursos vitales como el petróleo, el gas natural, los fertilizantes y el carbón fluyan libremente a los puertos estadounidenses durante sesenta días, y la Administración mantiene su compromiso de seguir fortaleciendo nuestras cadenas de suministro críticas”, agregó.
Como parte de los esfuerzos para frenar el aumento de los precios del petróleo, Estados Unidos anunció que liberará 172 millones de barriles de petróleo de su Reserva Estratégica de Petróleo.
Ante el continuo aumento de los precios de la energía en medio de las perturbaciones relacionadas con el conflicto iraní, los medios locales también calificaron la medida como un esfuerzo por reducir los costos de envío nacionales, apoyar la logística militar y garantizar un suministro constante de combustible a las bases y operaciones estadounidenses.
Irán afirma que Estados Unidos e Israel atacaron sus instalaciones de petróleo y gas natural
Los medios estatales iraníes informaron este miércoles que Estados Unidos e Israel atacaron partes de instalaciones de producción de petróleo y gas en Irán, entre ellas el yacimiento de gas natural de South Pars, el mayor del mundo. La agencia semioficial Tasnim reportó los ataques, aunque todavía no se ha determinado el alcance de los daños, según consignó la cadena CNN y la Agencia Noticias Argentinas.
Junto a South Pars se ubica la localidad de Asaluyeh, con importantes instalaciones petroleras y petroquímicas. La agencia semioficial Fars, vinculada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), informó que se escucharon “fuertes explosiones” en varias refinerías en Asaluyeh y que “algunos tanques de almacenamiento y áreas de instalaciones de gas en diferentes fases” habían sido alcanzados. Según Fars, el personal fue trasladado a lugares seguros y los equipos de rescate trabajaban para extinguir incendios.
De confirmarse, serían los primeros ataques dirigidos a instalaciones iraníes de producción de petróleo y gas en este conflicto. La semana pasada, Israel había atacado depósitos de combustible iraníes.
Una fuente israelí declaró a CNN que Israel atacó la instalación de Asaluyeh. Otro funcionario israelí afirmó que el ataque contra South Pars se realizó en coordinación con Estados Unidos. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que los ataques en Irán se estaban intensificando y que se avecinan “sorpresas significativas que agravarían la guerra”, en referencia, según fuentes, a ataques contra la infraestructura eléctrica y de gas natural iraní.
Los ataques provocaron una fuerte reacción en medios iraníes y agencias estatales amenazaron con atacar instalaciones petroleras en países vecinos. Fars describió la acción como un cambio en las “líneas rojas” y advirtió que ello entregaba a Irán la carta de la “represalia”.
Además, Tasnim lanzó una “advertencia urgente” para que los residentes del Golfo Pérsico se mantengan alejados de instalaciones petroleras y de gas en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, Majed al-Ansari, calificó el ataque a instalaciones vinculadas a South Pars —una extensión del yacimiento qatarí North Field— como “un paso peligroso e irresponsable”.