La Dra. en Economía María María Ibáñez explicó los alcances del nuevo esquema que puso en marcha el gobierno nacional.
El pasado viernes 2 de enero, primer día hábil de 2026, el gobierno nacional puso en marcha con la publicación en el Boletín Oficial del Decreto 943 el nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Se trata del mecanismo que unifica los subsidios para los consumos residenciales de electricidad, gas natural, gas propano por redes y garrafas de gas licuado del petróleode 10 kg en todo el país.
Esta mañana en diálogo con Radio Altos, la Dra. en Economía y especialista en temas energéticos, María María Ibáñez, explicó en qué consiste el nuevo esquema, cuáles son los cambios que comenzaron a regir y cómo impactará en las boletas de luz y gas.
“Si bien cuando hay una quita de subsidios a todos nos duele y nos toca en el bolsillo, se trata de una iniciativa que en algún punto mejora el tratamiento de los hogares más vulnerables y por fin, en algún sentido, quita el subsidio a los hogares con mayores ingresos”, expuso en primer término.
Remarcó que con el régimen anterior, lo que terminaba sucediendo es que hogares de ingresos altos tenían un porcentaje de la energía que consumían subsidiada. Como ejemplo, mencionó que dentro del conjunto de hogares N3, que eran los de ingresos medios, había hogares mejor posicionados que tenían prácticamente el mismo subsidio que los hogares de bajos ingresos.
Agregó que una de las grandes críticas se le hacía al ahora eliminado Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) era que no realiaza “un buen tratamiento de los hogares más pobres” porque había una falla en identificar a los hogares de ingresos medios, que terminaban recibiendo casi el mismo subsidio que los sectores más vulnerables.
“En algún sentido hay una mejora y una homogeneización en el tratamiento que parece atender de mejor manera a los hogares de ingresos bajos”, destacó.
Con la puesta en marcha del SEF, se deja sin efecto la segmentación por niveles N1, N2 y N3 y la Tarifa Social de Gas como esquemas separados. En su lugar, el nuevo sistema establece solo dos categorías: hogares con subsidio y hogares sin subsidio, de acuerdo con sus ingresos, patrimonio y condición socioeconómica. Los hogares beneficiarios recibirán una bonificación sobre el valor de la energía, mientras que los que no califican abonarán el costo pleno del servicio. El criterio principal de elegibilidad se fija en ingresos del hogar menores o iguales a tres Canastas Básicas Totales, junto con supuestos de vulnerabilidad específicos, detallaron desde el Ejecutivo nacional.
Además, Ibáñez señaló que el cambio más relevante que plantea el nuevo esquema es el concepto de estacionalidad. En el caso del gas estará subsidiado sólo en periodos de alta demanda (entre abril y septiembre) vinculados a los meses de temperaturas más bajas. “El resto de los meses no vamos a tener ningún tipo de subsidio”, recalcó.
En el caso de los hogares de Bahía Blanca, esos meses en que no se contará con el subsidio nacional, continuarán con el beneficio de Zona Fría.
En cuanto al servicio de electricidad, los hogares que califican contarán con una bonificación base del 50% todo el año, aplicada sobre un bloque de 300 kWh mensuales en los meses de mayor demanda y 150 kWh en los meses templados.
Desde el gobierno nacional, señalaron que las personas que ya estaban inscriptas al RASE no deben volver a anotarse porque sus datos serán migrados automáticamente; aunque sí podrán actualizar información de su Declaración Jurada y consultar su situación a través de la opción Trámites de Mi Argentina.