Hace exactamente 20 años y dos meses apareció el nombre de Agustina Bisio relacionado a la ANMAT por primera vez. Fue en el Boletín Oficial, el mismo registro que este martes consignó su renuncia al cargo de directora del organismo de control de medicamentos y alimentos, rol que desempeñaba desde 2023 y que desde ahora, confirmaron fuentes oficiales, será ocupado por Luis Fontana, médico cirujano de la UBA con 30 años de experiencia en OSDE, donde fue gerente médico, director médico de servicios asistenciales y director general.
En el documento de renuncia que elevó al ministro de Salud, Mario Lugones, Bisio alegó “razones personales”. Hasta donde pudo averiguar Clarín, la ex funcionaria al mando del organismo tan cuestionado en 2025 por el escándalo del fentanilo contaminado, esbozó que había sido un año “intenso” y “agotador”.
Sin dudas debe haberlo sido, en particular para ella. Varias veces fue señalada por los familiares de las al menos 124 víctimas que, estando internadas, recibieron como calmante letal (justo en estos días, hace exactamente un año) ampollas de fentanilo contaminado con bacterias multirresistentes a los antibióticos.
Dado que más de 300.000 ampollas producidas con deficientes prácticas de fabricación fueron comercializadas por los laboratorios HLB y Ramallo bajo el supuesto control de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), Bisio no sólo fue citada a declarar sino también indagada por el juez Ernesto Kreplak, quien desde mayo lleva adelante la investigación por las muertes relacionadas con este opiáceo. Todo figura en un expediente eterno, que ya lleva acumuladas unas 6.000 fojas, distribuidas en más de 30 cuerpos.
En 2025, varias veces circuló que la hasta ahora directora de la ANMAT podría ser separada de su cargo, pero nunca como a mediados de septiembre, cuando fuentes oficiales dejaron trascender que esa posibilidad era muy probable.
Bisio no estaba firme en su cargo porque, repentinamente, había ampliado y reformulado su testimonio frente a la Justicia, en un aspecto clave. Pasó de decir que no conocía a los responsables de los laboratorios cuestionados por el fentanilo adulterado a confirmar que, en realidad, el 14 de enero de 2025 se había reunido con ellos.
En el “ellos” estaban -entre otros- Ariel García Furfaro, dueño y director de HLB y Ramallo. También, Gabriela Mantecón Fumado, quien desde 2022 manejaba una de las “patas” cruciales de la ANMAT (y en tal sentido oficiaba de “segunda” de Bisio), el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME).
Bisio corrigió su testimonio justo unas semanas después de que el Ministerio Público Fiscal le pidiera al juez Kreplak excluir al Ministerio de Salud de la Nación (bajo cuyo paraguas orbita la ANMAT) de su rol de querellante en la causa del fentanilo, un golpe para la gestión ministerial. Además, la fiscalía había pedido que Mantecón Fumado fuera desplazada de su cargo, algo que se concretó en agosto y que fue, en alguna medida, un golpe para Bisio.
Aunque en ese momento parecía claro que la funcionaria sería corrida por Lugones (en definitiva, había sido nombrada al frente de la ANMAT por Mario Russo, predecesor del actual ministro) nada de eso ocurrió. Entonces, altas fuentes del Gobierno explicaron a este medio las razones por las que esa decisión no era tan sencilla como parecía.
Y es que Bisio, que ya desde 2005 había ocupado distintos cargos relevantes dentro de la ANMAT, era considerada un valioso cuadro técnico en lo suyo; uno de esos perfiles con la experiencia y la cintura técnica y política suficientes, no tan fáciles de reemplazar.
Quién es Luis Fontana, el nuevo director de la ANMAT
Fuentes oficiales transmitieron a este medio que la designación de Luis Fontana al mando del organismo regulatorio “garantiza la continuidad institucional, el orden administrativo y el fortalecimiento de la conducción técnica del organismo”.
Lo describieron como “médico cirujano egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), con formación complementaria en administración de empresas de salud, dirección estratégica, sistemas de información y negociación (UADE)”.
En el mundo de la salud, Fontana es un hombre conocido, en particular por su trayectoria larga, de tres décadas, en OSDE, una de las prestadoras de salud más grandes, y de la que Fontana se despidió en febrero de 2025.
En su etapa de formación, realizó las residencias en cirugía general y en cirugía oncológica. Se desempeñó como jefe de residentes y cirujano de planta en instituciones de referencia, como el Instituto Ángel Roffo, informaron desde el Gobierno.
“El eje de esta etapa es poner a la gente y al sistema de salud en el centro: que los medicamentos sean seguros, que los controles sean efectivos. El objetivo es una ANMAT más ágil, más profesional y más responsable, que cuide a los pacientes, respalde al equipo de salud y garantice reglas claras para todo el sistema, en línea con una gestión que prioriza resultados, transparencia y rendición de cuentas”, expresaron fuentes ministeriales, en una clara referencia al escándalo del fentanilo contaminado.
Agregaron que la designación de Fontana puso en valor sus capacidades en materia de gestión, administración y optimización de recursos. El objetivo es “hacer más eficiente la capacidad regulatoria, entendiendo que cada demora burocrática termina afectando a quienes dependen del sistema de salud”.
Fuente: diario Clarín