El sucesor no solo asumirá la presidencia del Legislativo, sino que se convertirá en el nuevo Presidente interino hasta julio de 2026.
Cuatro congresistas de distintas bancadas han sido oficializados para competir este miércoles, desde las 6 de la tarde (hora de Perú; las 20 en Argentina), en la elección por la Presidencia del Congreso, en reemplazo de José Jerí, quien fue destituido el martes, acusado por corrupción, por el pleno.
El sucesor no solo asumirá la presidencia del Legislativo, sino que se convertirá en el nuevo Presidente interino de la República hasta julio de 2026.
Entre los candidatos que participarán en la elección congresal están María Del Carmen Alva (Acción Popular), José Balcázar (Perú Libre), Héctor Acuña (Honor y Democracia) y Edgar Reymundo (Bloque Democrático Popular).
Cómo es la votación y quién es favorito
Todo apunta a que Alva es la candidata con mayores probabilidades de victoria.
Al ser una figura conocida por su oposición frontal a gobiernos anteriores y tener el apoyo de las bancadas mayoritarias de derecha, se perfila como la opción de “estabilidad” para los bloques que destituyeron a Jerí. Sin embargo, en el Congreso peruano las alianzas suelen romperse minutos antes de la votación, por lo que las negociaciones de “pasillo” eran en estas horas frenéticas.
El voto es secreto y presencial y para ganar en primera vuelta, una lista (presidente y vice) necesita obtener el voto de más de la mitad de los congresistas presentes. Si hay segunda vuelta, se gana por mayoría simple.
Otros candidatos
Héctor Acuña, de Honor y Democracia, representa a una facción que busca consenso, pero su bloque es más pequeño.
Edgar Reymundo, del Bloque Democrático Popular, es candidato de la izquierda moderada y sectores progresistas.
José María Balcázar, de Perú Libre, representa al ala más radical de la izquierda; suele tener un techo de votos difícil de romper.
Por qué destituyeron a José Jerí
El Congreso destituyó el martes a Jerí por “inconducta en sus funciones y falta de idoneidad” para ejercer el cargo, tras un juicio político relámpago.
Jerí cayó en desgracia en enero cuando la fiscalía le abrió una investigación por presunto “tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses” tras saberse de una cita encubierta con un empresario chino que hace negocios con el gobierno.
Su situación se complicó este mes con otra indagación sobre “tráfico de influencias” por su presunta intervención en la contratación de nueve mujeres en su gobierno.
Su mandato debía garantizar la transparencia de las elecciones presidenciales y legislativas de abril.
“Esta crisis podría ser una carga electoral para los partidos que colocaron a Jerí en la presidencia, como Fuerza Popular de Keiko Fujimori”, dijo a la AFP Fernando Tuesta, politólogo de la Universidad Católica.
La estabilidad del octavo presidente no está garantizada: “No se puede asegurar que quien reemplace a Jerí pueda llegar a julio de 2026”, apuntó el analista político Augusto Álvarez.
Jerí, de 39 años, reemplazó el 10 de octubre en la presidencia a Dina Boluarte, destituida en un juicio político exprés en el cual se alegó su incapacidad para resolver una ola de extorsiones y asesinatos a sueldo.
Jerí enfrentó hasta siete pedidos de censura impulsados por la minoritaria oposición izquierdista y un bloque de partidos de derecha.
Tiempos inciertos en Perú: siete presidentes en 10 años
“Vivimos en la incertidumbre”, se lamentó Erick Solórzano, médico de 29 años, quien dijo a la AFP que el cambio de presidente unas pocas semanas antes de las elecciones generales acentuó la “angustia” de los peruanos sin resolver los problemas de la vida diaria.
Perú atraviesa desde 2016 una crisis de inestabilidad institucional caracterizada por un poder legislativo dominante sobre un Ejecutivo débil.
De los últimos siete presidentes, cuatro fueron destituidos por el Congreso y dos renunciaron antes de correr la misma suerte. Solamente uno pudo terminar su mandato interino.
Los cuatro destituidos por el Congreso
Son mandatarios a los que el Legislativo les aplicó la “vacancia” (normalmente por incapacidad moral) o la censura:
Los dos que renunciaron (antes de ser vacados)
Son los mandatarios que dieron un paso al costado ante una destitución inminente o presión social extrema:
El único que terminó su mandato
Francisco Sagasti (2020-2021): Es la excepción a la regla. Asumió como presidente de transición tras la renuncia de Merino y logró entregar el mando el 28 de julio de 2021 al ganador de las elecciones (Pedro Castillo).
“Los presidentes no duran por el tema de la corrupción”, concluye Edgardo Torres, un ingeniero industrial de 29 años. Y consideró que “Nosotros necesitamos un líder en un país tan inestable”.
Fuente: diario Clarín