Netanyahu justificó la prohibición al consignar la caída de misiles iraníes en los alrededores del Santo Sepulcro
Luego de que la policía israelí le impidiera este domingo al cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca de Jerusalén y máxima autoridad católica, celebrar en forma privada la tradicional misa de Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, intervino y dispuso que se habilitara el acceso.
Netanyahu justificó la prohibición al consignar la caída de misiles iraníes en los alrededores del Santo Sepulcro. “En los últimos días, Irán ha atacado repetidamente con misiles balísticos los lugares sagrados de las tres religiones monoteístas en Jerusalén”, dijo y aseguró que, tras uno de esos ataques, fragmentos de misil cayeron a metros de la iglesia.
“Para proteger a los fieles, Israel pidió a los miembros de todas las religiones que se abstuvieran temporalmente de rendir culto en los lugares sagrados cristianos, musulmanes y judíos de la Ciudad Vieja de Jerusalén”, dijo.
Luego destacó que, en este contexto, “por especial preocupación por su seguridad, se le pidió al Cardenal Pizzaballa que se abstuviera de celebrar misa en la Iglesia del Santo Sepulcro”.
“Si bien comprendo esta preocupación, tan pronto como me enteré del incidente con el Cardenal Pizzaballa, instruí a las autoridades para que permitieran al Patriarca celebrar los servicios religiosos como él deseara”, concluyó.
Fuente: La Nación