Durante el acto de apertura de la licitación para obras hidráulicas en la ciudad, el intendente Federico Susbielles sorprendió de alguna manera con un anuncio: pidió la concesión de la obra Paso Urbano, absolutamente detenida por la decisión política del gobierno nacional de no hacer obra publica.,
“Queremos que el gobierno nacional active efectivamente el crédito de 200 millones de dólares que el BID aprobó para la ciudad y no fue puesto en marcha para poder seguir realizando las obras hidráulicas, hídricas y viales que Bahía Blanca necesita”, dijo Susbielles al ser consultado.
Y tal sentido fue cuando anunció que de no tener respuestas del gobierno de Milei, efectivamente pedirá la concesión de esa ruta de 11 kilómetros para, no solo la municipalidad, sino también para el puerto.
“Si no van a empezar la obra, van a tener que salir de la ciudad y dejarnos trabajar a nosotros y conseguir los capitales privados necesarios”, expresó.
Es una obra iniciada en 2017 durante el gobierno de Macri, que pasó por diferentes etapas y ritmos de construcción pero que está totalmente paralizada desde diciembre de 2023 cuando asumiera funciones el actual gobierno del presidente Javier Milei.
Es una obra, más allá de que seguramente se podría haber hecho un proyecto menos ambicioso, con menos “rulos” y menos puentes (son 11 en total en esos 11 kilómetros que conectan las rutas 3 norte, 3 sur, 22, 35 y 33), de mucha importancia por dos motivos: 1) el tránsito de camiones . 2) por la situación hidráulica que perjudica notoriamente a los barrios que en los últimos tiempos se han ido armando a los costados de lo que antiguamente se llamó Camino de Circunvalación “Sesquicentenario”.