El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció que liderará una operación “puramente defensiva” destinada a garantizar la reapertura gradual del estrecho de Ormuz, uno de los pasos más estratégicos para el comercio mundial de energía. La iniciativa busca garantizar la seguridad del tránsito marítimo en medio de la escalada militar en Medio Oriente.
El anuncio se realizó durante una reunión en la ciudad de Pafos, en Chipre, donde el mandatario francés se encontró con el presidente chipriota, Nikos Christodoulides, y con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis.
La solicitud está dirigida al ministro de Interior e Inmigración, Tony Burke, la cual manifiesta preocupación por la seguridad y el bienestar que podrían sufrir las deportistas en su regreso a la nación persa.
Trump reclama asilo urgente en Australia para las futbolistas iraníes
En ese encuentro, el jefe de Estado francés remarcó la importancia estratégica de la región y afirmó que “la seguridad de Chipre es la seguridad de Europa”.
“Cuando Chipre es atacada, es Europa la que está atacada. Y la defensa de Chipre es evidentemente una cuestión esencial para toda la UE”, subrayó Macron durante la comparecencia conjunta.
El mandatario también agradeció el despliegue militar realizado por distintos países europeos en la zona tras la caída de drones iraníes en los últimos días. Entre esos apoyos se encuentra España, que envió la fragata Cristóbal Colón para reforzar la vigilancia marítima.
Francia insiste en que su participación es defensiva
A pesar del contexto de tensión, Macron remarcó que Francia no está en guerra ni participa directamente en las acciones militares que Estados Unidos e Israel llevan adelante contra Irán.
“El objetivo es mantenernos, de manera estrictamente defensiva, al lado de todos los países que han sido atacados por Irán en los últimos días, asegurar también nuestra credibilidad y contribuir a la desescalada regional”, explicó.
El presidente francés señaló además que mantuvo contactos diplomáticos con varios gobiernos de la región, incluidos los de Irán e Israel. Algunos medios franceses mencionaron incluso una “conversación acalorada” con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aunque el Elíseo no confirmó oficialmente ese intercambio.
Despliegue naval y cooperación internacional
Macron defendió la necesidad de la operación marítima y explicó que la misión se coordina con varios socios internacionales.
“Preparamos esta misión con nuestros socios; se hará de forma ordenada y comenzamos a ponerla sobre la mesa este mismo lunes. Tiene como objetivo ser puramente pacífica, defensiva y de acompañamiento, pero también es esencial para nuestras economías y para la economía mundial”, señaló.
El despliegue francés incluirá ocho fragatas, dos portahelicópteros anfibios y un portaviones. París espera que otros países se sumen a la operación para garantizar la seguridad del tráfico marítimo en la zona.
Llamados al diálogo desde la Unión Europea
En medio de la escalada, los principales líderes de la Unión Europea mantuvieron contactos con varios gobiernos de Medio Oriente.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, mantuvieron una videoconferencia con líderes de Jordania, Egipto, Baréin, Líbano, Siria, Turquía, Armenia, Irak, Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Omán.
Tras la reunión, los dirigentes europeos reiteraron su condena a los ataques atribuidos a Irán y defendieron la necesidad de retomar el diálogo diplomático.
“La Unión Europea es un socio fiable y de larga trayectoria para la región en estos momentos difíciles y está dispuesta a contribuir de todas las formas posibles para ayudar a calmar la situación y facilitar el regreso a la mesa de negociaciones. Aunque el orden internacional basado en normas se encuentra bajo presión, creemos firmemente que el diálogo y la diplomacia son la única vía viable para avanzar”, señalaron en el comunicado final.
Fuente: diario Ámbito