Luego de la vorágine de los últimos días, en los que el Senado celebró tres sesiones al hilo y el Presidente anunció el envío de 90 proyectos de ley, se frenó la actividad.
En menos de una semana, el Congreso pasó de la hiperactividad a la parálisis, sin escalas. Luego de la seguidilla de sesiones en el Senado, además de la Asamblea Legislativa en la que Javier Milei arremetió contra la oposición, la actividad en ambas Cámaras se frenó y no hay sesiones a la vista. Los temas pendientes.
La semana previa a la inauguración del período de sesiones ordinarias, el Senado sesionó como nunca antes. En esos días, además de definir las autoridades de la Cámara –dejando sin sillas al kirchnerismo–; se sancionó la reforma laboral, el nuevo Régimen Penal Juvenil y se aprobó la reforma de la Ley de Glaciares. También, se ratificó el acuerdo Mercosur – Unión Europea y hasta se avaló el pliego de Fernando Iglesias como embajador en Bélgica.
Así, Patricia Bullrich –que logró imprimirle su impronta al Senado apenas llegó– se congració con el presidente Javier Milei. El esfuerzo valió la pena: el mandatario la destacó en más de una oportunidad a lo largo de su discurso ante la Asamblea Legislativa, y hasta se ganó un abrazo: el único de la jornada.
De manera maratónica, Bullrich le cumplió el deseo al libertario: inaugurar el período de sesiones ordinarias con algunos de sus proyectos “reformistas” ya aprobados. La vertiginosidad de la exministra de Seguridad combinó con los anuncios de Milei. Desde su atril, anticipó que este año enviará unos 90 proyectos de ley al Congreso: 10 por ministerio. Entre ellos, mencionó reformas al Código Penal y Aduaner; reforma electoral y de los partidos políticos; un nuevo esquema impositivo; reforma educativa y más.
A esto hay que sumarle que, con el recambio en el Ministerio de Justicia, que ahora quedó en manos de Juan Bautista Mahiques, el Ejecutivo anunció que avanzará con el envío de los más de 200 pliegos pendientes en la Justicia Federal. El Gobierno amagó en varias oportunidades durante los dos primeros años de mandato de Milei, pero el asunto jamás se concretó.
Milei dejó un Congreso convulsionado y se fue a cenar con los propios. Al día siguiente, ese mismo Congreso quedó envuelto en la quietud. El contraste fue fuerte. Las expectativas eran que la Cámara de Diputados retomara el ritmo de Bullrich y sancionara, de manera exprés, los cambios a la Ley de Glaciares.
Pero, en lugar de eso, y llamando la atención de muchos, La Libertad Avanza aceptó los pedidos de la oposición. Concedió convocar a audiencias públicas para abordar el tema. Estas serán recién el 25 y 26 de noviembre. Al parecer, hay muchos legisladores en la Convención Minera que se celebra en Canadá.
Es decir, la Cámara que conduce Martín Menem recién avanzará con la firma del dictamen post audiencias. Una vez saldada esa instancia, el texto se podrá llevar al recinto para su sanción definitiva. En el medio está el feriado del 2 de abril, lo que podría dilatar aún más el asunto.
Conclusión, al menos hasta abril en Diputados no hay sesión a la vista.
En el Senado no quedaron temas pendientes. Con los movimientos en la cartera que supo conducir Mariano Cúneo Libarona, se espera que finalmente el Ejecutivo envíe al Senado los pliegos antes mencionados.
“Hay que activar un montón de cosas. Hay que cubrir el 37% de las vacantes que existen en el Poder Judicial. Un paso previo antes de estudiar cada una de las ternas y actualizarlas”, dijo Mahiques en una entrevista concedida a A24. Es decir, si bien reconoció que cubrir las vacantes de jueces y fiscales es una de las prioridades del Ejecutivo, todavía falta para que el Senado ponga manos a la obra.
Los nombres que recalen en el Senado deberán pasar por la comisión de Acuerdos, que conduce el riojano –cercano a los Menem– Juan Carlos Pagotto. Y, una vez dictaminados, podrán pasar al recinto para su aprobación.
A propósito de los nombramientos para la Corte, el ministro fue más cauto todavía. “Completar la Corte Suprema hoy no es una prioridad”, admitió Mahiques. Al menos por un tiempo, el Máximo Tribunal continuará con dos de sus cinco sillas vacías.
Fuente: Ámbito