Cuestiona que el proyecto es "retrógrado y arrasa con derechos de los trabajadores, les genera más obligaciones y no los beneficia".
La CGT local difundió un documento contra la Reforma Laboral titulado “Joder a los trabajadores no es modernización”.
El escrito que lleva la firma de Roberto Arcángel, Carlos Boer y Raúl Oviedo; señala que “en la génesis de este proyecto, está claramente la mano de quienes cada vez que forman parte de un gobierno se dedican a joder a quienes trabajamos”, y subraya que “tienen un ensañamiento con quienes nos organizamos para revertir los efectos de sus políticas de hambre“.

“Su objetivo primario es quitarnos la organización que culturalmente tiene nuestro país y
particularmente tenemos los trabajadores”, advierte. “Les duele que a partir de organizarnos podamos discutir condiciones de trabajo y evitar que nos maltraten. No quieren que se produzca, quieren una masa
inorgánica que no pueda defenderse y que sea insumo para incrementar sus ganancias”, añade.
Y agrega párrafo aparte: “Ataca a los convenios colectivos de trabajo poniendo a sus cláusulas fecha de vencimiento y dejando en manos del gobierno su vigencia o suspensión en forma arbitraria. Las convenciones colectivas son el producto del esfuerzo y lucha de muchas generaciones. Este gobierno y sus funcionarios, sentados en la comodidad de sus lujosos escritorios de la Capital Federal, que siempre tuvieron la fortuna de su familia para no necesitar trabajar, nos quieren arrebatar a la fuerza y presionando a los gobernadores, el esfuerzo de muchos años“.
Si se aprueba este proyecto, sostienen que reducen impuesto a las sociedades que más ganancias tienen y crean nuevas cargas tributarias a trabajadores de aplicaciones. “Dicen que bajan los impuestos para beneficiarnos, pero cada vez los sueldos nos alcanzan para menos. ¿A quién le bajan los impuestos? A los trabajadores nos los vienen aumentando desde que asumieron. Y sus amigos blanquean dólares sin pagar un peso“, manifiestan.

Por otro lado, enfatiza que “con este proyecto les proponen a las empresas que paguen las indemnizaciones sin causa con el dinero de los jubilados, hay que ser perverso para sacarles descaradamente los recursos a uno de los sectores más débiles y dejarlos en manos de quienes más ganan para despedir trabajadores“.
Sin vueltas, critica que el proyecto “no contiene un solo artículo que contribuya a la generación de empleo o a su formalización“. Y argumenta que “pareciera que quieren que trabajemos doce horas, que luego reventemos nuestro auto en el UBER por dos mangos y si te queda un rato libre tengas que agarrar la bicicleta para repartir pedidos y que, pese a trabajar todo el día no lleguemos, a fin de mes. Libertad es si lo elijo por gusto, no porque no me queda otra. Esto no es libertad, esto es trabajar por dos mangos y en pésimas condiciones”.
Sobre el final, la central obrera aclara que se opone a discutir la realidad actual de las relaciones laborales, sino a este proyecto “retrógrado que arrasa con derechos de los trabajadores, les genera más obligaciones y no beneficia a ningún trabajador”.
“Nuestra historia como trabajadores no va a ser pisoteada y no vamos a descansar hasta modificar estas
políticas. Qué sentido tienen las leyes si no buscan beneficiar a las mayorías, qué sentido tiene la política
si solo beneficia a quienes tienen el poder. Los dirigentes vamos a seguir a la cabeza de los reclamos, con los argumentos y la persistencia que la época demanda”, cerraron.