En una jornada marcada por la intensificación del conflicto regional y una preocupante aceleración de las hostilidades, las fuerzas de defensa de Israel ejecutaron una operación quirúrgica contra la infraestructura estratégica de Teherán, centrando su ofensiva en el núcleo del desarrollo tecnológico-militar del régimen iraní.
Al caer la noche de este sábado, una nueva oleada de bombardeos sacudió la capital persa, teniendo como objetivo primordial la sede de la Organización de Industrias Navales de Irán. Este complejo, pieza clave en el engranaje de defensa de la República Islámica, es el centro neurálgico responsable de la investigación y producción de buques, submarinos y sistemas avanzados de armamento marítimo.
Los informes desde el terreno describen escenas de gran impacto, con explosiones que se prolongaron durante varios minutos y densas columnas de humo negro que se elevaron sobre el perfil urbano de Teherán, evidenciando la magnitud del daño infligido a la capacidad naval del país.
La contundencia de la acción israelí en Teherán se produce en un contexto de luto y máxima alerta en el territorio hebreo, tras un devastador ataque con misiles balísticos lanzado desde Irán hacia el centro del país.
Fuente: NA